Entramos en julio con esa sensación tan argentina de que la historia no es una materia quieta, guardada en los libros, sino una presencia viva que vuelve cada tanto a interpelarnos.
Hay una escena que se repite cada vez con más frecuencia. Una publicidad que humilla para llamar la atención. Un programa de televisión que convierte el dolor ajeno en entretenimiento.
Cada 17 de junio los argentinos recordamos a Martín Miguel de Güemes, el general que defendió la frontera norte cuando la independencia todavía era una idea frágil y no una certeza.
Más allá de los gobiernos, de las elecciones o de las coyunturas, hay procesos históricos que vuelven a aparecer. Y uno de ellos es el papel de los trabajadores en la construcción de una Nación.
¿Alguien ha pensado si aquella Carta Magna hubiera sido redactada por libertarios qué seríamos hoy? Una factoría no muy distinta de una colonia africana.
A veces, a pesar del contacto con las urgencias y el ritmo que impone la agenda pública, uno recién comprende cabalmente el pulso real de algunas cosas en los gestos más sencillos.
Recordaba a Francis Fukuyama, cuando en los ‘80 del siglo pasado señaló que la historia había terminado porque se habían acabado las ideologías. Comprobamos que hoy estamos peor, porque lo que se han acabado son las ideas.
Esta semana se avanzará hacia la reforma de la ley de protección de glaciares. La iniciativa, girada por el Ejecutivo Nacional, tiene fundada resistencia de ambientalistas, científicos, comunidades originarias y de distintos sectores sociales. En las últimas horas se sumó la iglesia católica, que salió en defensa de los glaciares porque son fuentes de vida y agua.
A poco de iniciarse el período ordinario de sesiones del Congreso y de legislaturas provinciales se logró poner el broche de un bloque federal de gobernadores, que venía negociándose desde la última renovación parlamentaria. El eje vertebrador de esta confluencia es el vínculo con el gobierno libertario,
El gobernador advirtió que las inversiones necesitan infraestructura, seguridad jurídica y empleo local. También pidió evitar un modelo exclusivamente extractivo.
Según un relevamiento internacional, Salta ocuparía el tercer lugar del país en el uso de estas plataformas. Alertan por perfiles falsos, engaños y pedidos de dinero.