Siete kilómetros de fila humana para rozar un féretro ajeno; una Plaza de Mayo con dos millones de almas capaces de desafiar el frío y el cansancio para tributar a un mito.
Somos cada vez más los argentinos que pensamos que hemos votado a un estulto como presidente de la Nación. Porque cada vez más, Javier Milei, hace méritos para que pensemos así.
¿Alguien ha pensado si aquella Carta Magna hubiera sido redactada por libertarios qué seríamos hoy? Una factoría no muy distinta de una colonia africana.
La sociedad argentina transita entre dos realidades igualmente peligrosas: la carencia absoluta de líderes y la anomia que ha ganado a la población. Por un lado, la única figura que podría concentrar esa suerte de conducción que es el presidente, se conduce como un barra brava, y por el otro lado, la crisis de las Instituciones fundamentales de la república, nos han llevado a la pérdida del valor orden y justicia.
Una pregunta atraviesa hoy a la sociedad argentina: ¿Qué nos pasó? Qué nos pasó que estamos en un estado de anestesia social frente al derrumbe evidente de las condiciones de vida de un pueblo que observa sin reaccionar cómo se destruye el contrato social.
Hay una escena que se repite en la Argentina con una precisión casi científica. Pasa en la política. Pasa en el periodismo. Pasa -si somos honestos- en la vida cotidiana. Aquí, nadie se equivoca. Nadie pide perdón. Nadie revisa lo que dijo o lo que hizo antes. Lo peor es que nadie se detiene a pensar si, tal vez, estaba equivocado.
Estamos en las vísperas de una conmemoración que nunca debió ser. Ni por su condición de feriado porque el 24 de Marzo no contempla el sentido de lo que debe ser un feriado nacional y porque jamás debió ocurrir lo que pasó entonces.
Recordaba a Francis Fukuyama, cuando en los ‘80 del siglo pasado señaló que la historia había terminado porque se habían acabado las ideologías. Comprobamos que hoy estamos peor, porque lo que se han acabado son las ideas.
El periodista y escritor advirtió que el principal problema del Ejecutivo salteño no es estructural sino de gestión y asesoramiento. Señaló fallas graves en comunicación política y ausencia de políticas de Estado.
El periodista y escritor Ernesto Bisceglia advirtió que Salta carece de una política turística clara y sostuvo que, mientras la provincia “dibuja en el aire”, Jujuy logró ordenar su oferta y captar visitantes.
El periodista y escritor Ernesto Bisceglia fue muy crítico del decreto de necesidad y urgencia impulsado por el gobernador Gustavo Sáenz para realizar controles toxicológicos a funcionarios.
El escritor y periodista cuestionó la falta de ideas en la dirigencia, advirtió que la baja participación vuelve “ilegítimos popularmente” a los gobiernos y señaló que la degradación de los partidos.
El periodista, afirmó que el fin de una etapa en Salta obliga a que aparezcan nuevos liderazgos. Planteó que el gobernador tiene el potencial para “ganar el bronce”, pero debe renovar el gabinete de gobierno.
El periodista analizó el retiro del exgobernador y su impacto en el reacomodamiento del poder en Salta. Señaló que no ve a nadie con el peso político y advirtió que Olmedo es “un producto de la oportunidad y las circunstancias”.
El beneficio alcanza a hogares con ingresos inferiores a dos salarios mínimos. El trámite debe iniciarse ante el Ente Regulador con documentación personal, económica y domiciliaria.
Tras conocerse que el índice de precios en CABA se ubicó en el 1,8%, consultoras privadas estiman que el IPC nacional rondará el 1,7%. Los aumentos en transporte, prepagas y tarifas de servicios marcaron el pulso del mes.
La fecha conmemora la toma de la Bastilla en 1789, hecho que marcó el inicio de la Revolución Francesa, y la Fiesta de la Federación de 1790, símbolo de la unidad nacional.
El comisario Guido Burgos asumió como subjefe de la fuerza. Además, se confirmó el ingreso de aspirantes, la compra de motovehículos y una reorganización en distintas áreas operativas.