El fiado volvió a los barrios, pero la morosidad también lo está agotando en Salta

En barrios populares de Salta, muchas familias ya no logran comprar alimentos solo con sus ingresos. El relevamiento advierte que el crédito, el fiado y el empeño de objetos se volvieron estrategias para llegar al plato de comida.
 
Salta20/05/2026Ivana ChañiIvana Chañi

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La falta de ingresos suficientes obliga a muchas familias salteñas a recurrir al endeudamiento, al fiado y hasta al empeño de pertenencias para poder comprar alimentos.

Darío Limachi, coordinador de Libres del Sur Territorial, describió, en N&N por Aries, el recorrido que atraviesan los hogares cuando la plata no alcanza.

Primero aparecen los préstamos informales o el crédito digital. Después, el fiado en el almacén. Cuando esas posibilidades se agotan, algunas familias terminan vendiendo o empeñando objetos para conseguir comida.

“Ya no tenés para empeñar, vas a un comedor”, graficó Limachi.

Según el relevamiento de ISEPCI y Libres del Sur, solo la mitad de las familias consultadas puede acceder a alimentos con ingresos propios. El resto depende de ayuda comunitaria, asistencia externa o mecanismos de deuda.

17263-0Casi el 60% no llega a fin de mes y una de cada cuatro familias suprime comidas en Salta

Limachi señaló que el fiado volvió a aparecer en los almacenes barriales, pero advirtió que esa salida duró poco porque también creció la morosidad.

El deterioro económico también modificó la calidad de la alimentación. Muchas familias dejaron de comprar carne, pollo, lácteos, frutas y verduras, y reemplazaron esos productos por opciones más económicas, pero menos nutritivas.

El dirigente advirtió que el empobrecimiento ya no se limita a los barrios periféricos más críticos, sino que también alcanza a sectores que antes pertenecían a la clase trabajadora o media.

“La pobreza fue penetrando en sectores que antes eran de clase media”, sostuvo.

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