Faltan curas en la Iglesia y advierten que el problema no es el celibato

El licenciado en Ciencias Religiosas Felipe Medina advirtió en Aries sobre la escasez de vocaciones y planteó que la llegada de León XIV podría despertar el interés de los jóvenes.
Cara a Cara06/11/2026Victoria López NúñezVictoria López Núñez

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La falta de sacerdotes y de nuevas vocaciones religiosas es uno de los problemas que enfrenta la Iglesia católica, tanto en América como en Europa. El licenciado en Ciencias Religiosas Felipe Medina advirtió sobre esta situación y sostuvo que las dificultades no están vinculadas principalmente con el celibato, sino con el temor a asumir compromisos para toda la vida.

En Cara a Cara por Aries, Medina explicó que la escasez de vocaciones también afecta a las comunidades agustinianas del Valle Calchaquí, históricamente vinculadas con la Iglesia de Cafayate.

"Muchos entran con mucho entusiasmo y después terminan yéndose a mitad de camino", señaló al describir las dificultades que enfrenta la Iglesia para incorporar y conservar nuevos religiosos.

El celibato no sería el principal problema

Consultado sobre si la obligación del celibato influye en la disminución de sacerdotes, Medina aseguró que esa discusión siempre existió dentro de la Iglesia, pero consideró que actualmente no constituye el problema central.

"Creo que tiene más que ver con el miedo al compromiso permanente", expresó. El especialista relacionó esta situación con los cambios en las formas de convivencia y las dificultades que, según su interpretación, encuentran muchas personas para asumir decisiones definitivas.

"La gente tiene miedo de decir: voy a entregar mi vida a esto", sostuvo, al recordar su propia experiencia con los monjes benedictinos del monasterio de El Siambón, en Tucumán, donde llegó a considerar la posibilidad de experimentar la vida monástica.

La llegada de León XIV podría despertar nuevas vocaciones

Medina manifestó su expectativa de que la visita del papa León XIV a la Argentina impulse el interés de los jóvenes por la vida religiosa.

Recordó que la llegada de Juan Pablo II en 1987 generó entusiasmo por las vocaciones sacerdotales y destacó que el pontificado de Francisco también despertó interés en comunidades europeas.

Sin embargo, consideró que el impacto de Bergoglio fue diferente en la Argentina, donde su figura quedó fuertemente asociada a las disputas políticas. Según explicó, en países como Francia e Italia algunos jóvenes comenzaron a interesarse por la vida monástica, caracterizada por el silencio, la oración y la convivencia comunitaria.

Para Medina, la llegada de León XIV representa una oportunidad para acercar nuevamente a los jóvenes a la Iglesia y mostrarles las distintas formas de consagrar su vida a la religión.

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