Trump ofrece un millón de dólares por denuncias de fraude a días de las legislativas

El mandatario lanzó una millonaria recompensa monetaria para cazar irregularidades electorales, avivando la polarización y la tensión institucional.
El Mundo27/10/2026Iván LuisIván Luis

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El tablero político de Estados Unidos ingresó en una zona de alta turbulencia a solo siete días de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, un test de fuego en el que el oficialismo se juega el control del Congreso. En medio de un escenario adverso marcado por el malestar ciudadano ante el costo de vida y el encarecimiento de los combustibles por el conflicto en Medio Oriente, el presidente Donald Trump encendió la polémica al anunciar a través de su plataforma Truth Social que su gobierno pagará un millón de dólares a cualquier ciudadano que aporte información capaz de conducir al arresto y condena de responsables de fraude electoral, una medida que, de manera imprecisa, se extendió tanto a los comicios venideros como a procesos del pasado.

La iniciativa —que carece de precisiones sobre el origen de los fondos o los delitos específicos contemplados— se suma a otra jugada gubernamental de alto voltaje anunciada días atrás en el Despacho Oval, consistente en un programa federal de veinticinco millones de dólares administrado por el Departamento de Justicia para incentivar denuncias de corrupción estatal con comisiones del uno por ciento.

La sombra de la desconfianza sobre los sistemas de votación vuelve a ocupar el centro de la escena política estadounidense, reavivando los fantasmas que rodearon los comicios de 2020 y que derivaron en el histórico asalto al Capitolio, pese a que la Justicia y los organismos de control han reiterado la inexistencia de pruebas sobre fraudes generalizados.

En paralelo a la oferta de recompensas, el Ejecutivo ha endurecido drásticamente su ofensiva institucional sobre los distritos demócratas, exigiendo padrones y ejecutando demandas judiciales como la presentada en California —cuyo objetivo era separar boletas por correo enviadas a supuestos no ciudadanos—, una serie de operativos que incluyeron detenciones de residentes por registros irregulares datados años atrás.

Mientras figuras opositoras y autoridades locales, como la supervisora angelina Janice Hahn, calificaron estas acciones de abiertas maniobras de intimidación a los votantes y alertaron sobre una peligrosa interferencia federal, los especialistas legales recuerdan que la extrema escasez histórica de condenas por fraude refleja cuán marginal es el fenómeno real, dejando planteado un escenario de máxima tensión donde el futuro político del Congreso se dirimirá bajo un clima de extrema polarización y sospecha cruzada.

(Con información de Infobae)

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