Editorial Cara a Cara: “La política se convirtió en una mala palabra”

A continuación compartimos el editorial del periodista Mario Ernesto Peña en su programa Cara a Cara.
Cara a Cara07/08/2026

MARIO 1

“¿Qué tal? ¿Cómo les va? Tengan todos ustedes muy buenas noches.

Bueno, vamos a hablar un poquito de política hoy. Tenemos política local y, también, teniendo en cuenta lo que pasó últimamente entre nuestro presidente y el presidente de Brasil, vamos a meternos en ese tema.

Se llegó a un extremo. Yo creo que Milei ya tocó fondo. Más cosas no puede hacer. Nos está entregando definitivamente como país y se está peleando con los vecinos.

Mire los años que llevamos de relación con Brasil, de una muy buena relación comercial. Es nuestro mejor cliente y nosotros somos uno de los mejores clientes de ellos. Entonces, uno dice: a ver, ¿para qué se llega a estas cosas?

Y yo creo entender por qué se llega. Me parece que Milei se da cuenta de que está en baja. Está en baja, no le está yendo bien, según dicen los encuestadores. ¿Y qué hace? Vuelve al inicio de su campaña.

¿Se acuerda? Malas palabras, agresiones fuertes contra cualquiera, hablar mal de los “ensobrados”, de los periodistas, de los gremialistas, de los políticos, de quien se le cruce. El tema es insultar a alguien. Ese es su hábitat, donde se siente realmente de maravilla.

Y, bueno, ahora el último que agarró fue Lula. Pobre Lula, ¿no? No tenía nada que ver. Lo agarró de rebote, pero terminó siendo blanco de la caída de Milei, por lo menos en este momento.

Ahora, ¿cómo se hace para evaluar cuál es el estado de los candidatos y en qué momento se encuentran?

Esta noche hemos invitado a un consultor político, un hombre que tiene años de experiencia en esto. Se llama Carlos Fara. Lleva 37 años dedicado a la consultoría política.

¿Esto qué significa? Que ha trabajado con candidatos independientes, con gobiernos de un signo y del otro. Su trabajo es hacer consultorías. Debe haber participado, aproximadamente, en unas 200 elecciones. Así que fíjese si tendrá algún conocimiento sobre el tema.

Porque uno no se imagina cómo se llega a ser candidato. Usted va y dice: “Bueno, yo quiero consultar a alguien”. ¿A quién? A un consultor político. Y le encarga una campaña para saber cuál es su estado, qué dice la gente, qué no dice, qué reclama. Esa es una parte fundamental del trabajo de un consultor político.

Esta noche va a estar con nosotros charlando sobre estos temas.

Pero qué difícil debe ser para un candidato encontrar el lenguaje. Porque tiene que encontrar un lenguaje que le llegue a la gente.

Ahora, ¿cómo hacen? Llaman a un consultor y le dicen: “A ver, ¿qué pide la gente?”. Y la gente pide seguridad. Entonces el candidato dice: “Tengo que hablar sobre seguridad”, y se mete con la Policía, con la Justicia.

El otro le dice: “No, los números no te dan para eso. Te dan para hablar de pobreza”. Y se mete con la pobreza.

Y así van mintiendo, porque en definitiva se convierten en mentirosos seriales, como ocurrió con el propio Milei.

Usted fíjese en la campaña de Milei: lo que dijo y lo que terminó haciendo.

Teóricamente, usted en este momento estaba esperando el sobre con los dólares fresquitos para poder ir y gastar su plata. Y todo eso fue una mentira.

Está demostrado que no era solamente la casta la que hacía negocios. Los que vienen de afuera también quieren hacer negocios. ¿Y con quién los hacen? Normalmente, con gente que ya estuvo antes.

El caso de Sturzenegger, por ejemplo. El 99% del gabinete que tiene Milei ha estado en gobiernos anteriores. Todos esos gobiernos fueron acusados de chorros por el propio Milei. Sin embargo, hoy están sentados al lado de él, siguiendo su rumbo y sus ideas.

Entonces, ¿cómo se hace hoy? La persona común, el que está en su casa, usted y yo, ¿cómo hacemos para saber quién dice la verdad y quién realmente nos quiere llevar a buen puerto en este barco que está totalmente a la deriva?

No tenemos respuesta para eso. Porque si usted quiere ser candidato hoy, ¿qué le digo yo? Si viene y me pregunta: “Peña, usted que está en esto, que tiene un montón de años, ¿qué me aconseja?”, yo sería incapaz de decirle: “Mirá, hacé esto o hacé aquello”.

¿Qué le voy a decir? ¿Métase en aquel partido? ¿Métase en el otro? Yo creo que habría que hacer una revolución acá.

Ayer estaba leyendo un comentario en Aries Online de Ernesto Visaglia sobre los nuevos cambios que se vienen en el mundo de la política, donde todo se va a manejar cada vez más a través de la inteligencia artificial.

Los algoritmos van a manejar prácticamente el mundo. Entonces, esto significaría que se acaba el puntero político, el que va y le promete cosas a la gente que después nunca va a cumplir. Son los candidatos que normalmente tenemos nosotros.

Porque usted se pone a mirar la Cámara de Diputados y se da cuenta de que hay diputados que no saben qué hacen sentados ahí. Ni provinciales ni nacionales. No vaya a creer que esto solamente se da en la provincia.

Con los senadores pasa lo mismo. No hay capacidades. Lo menos que se le puede pedir a alguien que va a ocupar esos lugares es que tenga capacidades intelectuales, que por lo menos haya estudiado algo.

Pero hay gente sentada ahí que no sabe qué está haciendo. Simplemente obedece órdenes. Le dicen: “Levantá la mano cuando digan que sí”, y levanta la mano. No sabe ni qué significa lo que votó.

Por eso después no puede dar explicaciones. Entonces, cuando apareció La Libertad Avanza, mucha gente habrá dicho: “Bueno, por fin viene alguien distinto, alguien preparado”.

Una vicepresidenta que parecía realmente de lujo. Sin embargo, todo lo que trajeron para abajo prácticamente no sirve. Muchos ya fracasaron en gobiernos anteriores y seguramente volverán a fracasar en este.

Y cuidado con la Justicia. La cantidad de jueces que nombró Milei puede convertirse en un peligro para la sociedad. Lo que están haciendo, a mi entender, es protegerse para el día en que estén fuera del poder.

Eso es Comodoro Py. Y si no, pregúntenle a Macri. Ya no hace falta solamente la complicidad con ministros o con el ministro de Obras Públicas para ver qué obras hacemos. Todo eso quedó atrás.

Milei eliminó la obra pública prácticamente desde el día en que asumió. Hace años que no se hace una ruta nueva, nueva de verdad.

Entonces yo le pregunto a usted: ¿dónde vamos a parar con esto? ¿Dónde está la plata que antes iba a la obra pública? ¿Dónde está la plata que iba al incentivo docente? ¿Dónde está la plata que iba al PAMI? ¿Dónde está la plata destinada a las personas con discapacidad? ¿Dónde está?

Bueno, se dice que no está porque no había. Muy bien. Entonces, ¿por qué le debemos tanta plata al Fondo Monetario Internacional? ¿Qué se hizo con esa plata? ¿Dónde va a parar? ¿Estamos siempre en la misma? ¿Se la llevan diez tipos y no sabemos cómo? ¿Dónde está el oro de nuestro país? ¿Dónde está el oro de nuestro país?

Y las tierras. Se van a vender las tierras. Ya se vendían antes y se van a volver a vender. Están en la idea de recaudar. Este es un gobierno de recaudación. Ahora, ¿cómo hacemos para decir: “Che, hay que cambiar esto”? ¿Y por quién? La verdad es que no hay nombres.

Los nombres se van repitiendo. Son prácticamente siempre los mismos, tanto en el oficialismo como en la oposición.

No aparece gente nueva. ¿Por qué la gente nueva no se mete en política? Será porque la política se convirtió en una mala palabra.

Nadie quiere ser insultado permanentemente, salvo que vaya a robar. Porque si alguien va a robar, poco le importa que lo insulten. Lo que quiere es llegar para hacer dinero.

¿Por qué? Porque ve al vecino de al lado que, sin haber hecho demasiado en su vida, de pronto se está construyendo una casa de dos o tres pisos. ¿Dónde hizo la plata? Dentro del Estado. Entonces, ¿el Estado es corrupto o el Estado los vuelve corruptos? El señor Milei dijo: “Yo quiero ser el topo, quiero destruir el Estado desde adentro”. Pero ¿para qué quiere desarmar el Estado?  ¿Cuál es el motivo? ¿Cuál es la intención de vaciarlo?

¿Vaciarlo para no dejar nada? ¿Para no dejar instituciones? Hoy las instituciones prácticamente no existen.

Y toda esa falta de cosas que nos van pasando día a día ya las empezamos a tomar como naturales. Entonces la pregunta es: ¿dónde iremos a parar? Si usted está en su casa, seguramente se hará eco de aquella canción: “¿Dónde iremos a parar?”.

“Si se apaga Valderrama” es una figura folclórica. Pero cuando hablamos de un país, la figura es realmente peligrosa.

Los invito a quedarnos. Después de la presentación vamos a estar, como les anuncié, con Carlos Fara.

También vamos a conversar con un exsenador de nuestra provincia, Sergio Leavy, que tendrá algo para decirnos, porque con el justicialismo en Salta tampoco sabemos muy bien qué está pasando.

Julio Argentino San Millán, teóricamente, ya sería el presidente del partido. Nadie sabe muy bien para qué. Se habla de aglutinar a los intendentes, de ir a hablar con ellos.

Y los intendentes, a su vez, trabajan con su gente, con los que les piden una obra, una cuneta, una solución. Ese esquema de intermediación política es el que hemos conocido durante años.

Te puede interesar
Lo más visto
Recibí información en tu mail