
Expertos y exfuncionarios estadounidenses sostienen que Washington no previó la estrategia iraní basada en drones y misiles para frenar el tráfico marítimo.
Irán denunció este sábado el uso de bombas de racimo en la sureña provincia de Fars por parte de Israel y Estados Unidos, lo que calificó como un “crimen de guerra”, y aseguró que ha localizado y desactivado al menos 122 de estos artefactos lanzados en los últimos días.
“Equipos especializados de desactivación de la Guardia Revolucionaria en la provincia han logrado hasta ahora localizar y neutralizar 122 bombas de racimo”, afirmó el departamento de relaciones públicas de dicho cuerpo militar de élite en la provincia de Fars, en un comunicado recogido por la agencia Tasnim.
Con información de EFE










