Ocho de cada diez jóvenes ingresan al mercado laboral desde la informalidad

La economista Carla Arévalo advirtió que, aunque la educación sigue siendo clave, sin una matriz productiva las oportunidades son limitadas.
Salta07/08/2026

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La inserción laboral de los jóvenes en Argentina continúa atravesada por la informalidad. Así lo sostuvo Carla Arévalo, investigadora del CONICET, economista y demógrafa, quien señaló que el 80% de las personas jóvenes comienza su recorrido laboral en empleos informales, una situación que condiciona sus posibilidades de desarrollo profesional y estabilidad económica.

"La población joven constituye un capítulo aparte dentro del mercado laboral", explicó la especialista en ‘No es una tarde cualquiera’, por Aries. Además de registrar los niveles más elevados de informalidad, también presenta una importante proporción de personas que ni siquiera participan del mercado de trabajo.

En tanto, Arévalo indicó que el acceso al primer empleo depende, en la mayoría de los casos, de los vínculos personales. "La principal forma de inserción laboral de los jóvenes sigue siendo la recomendación de una persona conocida", afirmó.

La investigadora también advirtió que la realidad laboral dista de ser homogénea. Según explicó, las oportunidades varían según el lugar de residencia, el nivel educativo y el contexto socioeconómico. "No enfrenta las mismas posibilidades un joven que vive en un barrio de la ciudad de Salta que otro del interior provincial", sostuvo.

En ese escenario, destacó que la formación académica continúa siendo un factor determinante. Las personas con título universitario registran menores tasas de desempleo y acceden, en promedio, a empleos de mayor calidad. "Todavía educarse es valioso y trae beneficios", remarcó.

Sin embargo, aclaró que la capacitación por sí sola no alcanza para revertir el problema. "Podemos tener un ejército de jóvenes altamente educados, pero si no existe una matriz productiva capaz de absorber ese capital humano, las oportunidades siguen siendo escasas", señaló.

En ese sentido, explicó que la menor diversificación de la economía empuja a muchos jóvenes hacia los trabajos de plataformas digitales. Si bien representan una salida laboral inmediata, advirtió que suelen ofrecer escasas posibilidades de crecimiento profesional y desarrollo de carrera.

Las desigualdades también aparecen al analizar la participación por género. Arévalo indicó que los varones jóvenes se desempeñan principalmente como asalariados, mientras que entre las mujeres predomina el trabajo por cuenta propia.

En cuanto a los sectores de actividad, los hombres encuentran mayores oportunidades en el comercio y la construcción, mientras que las mujeres se concentran en el comercio, el turismo y el trabajo en casas particulares, actividades donde los niveles de informalidad continúan siendo elevados.

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