
El Niño del Chañi volvió a Jujuy tras más de un siglo: memoria, territorio y defensa del agua
Ivana Chañi
El regreso del Niño del Chañi a Jujuy fue recibido por comunidades originarias como un hecho de fuerte valor espiritual, histórico y territorial, después de más de un siglo fuera de su lugar de origen.
En diálogo con N&N por Aries, José Arjona, de la comunidad El Moreno destacó que no se trata solo de una restitución arqueológica, sino del retorno de un ancestro a un espacio considerado sagrado.
Explicó que el Niño del Chañi es entendido como una figura protectora del cerro y del agua, ya que desde esa zona nacen cursos que abastecen a distintas comunidades y ciudades.
“Sería como un guardián del agua”, expresó, al vincular el retorno con la defensa del territorio frente al avance de actividades extractivas.
El caso también reavivó el debate sobre la exhibición de cuerpos ancestrales en museos. Durante el programa, oyentes plantearon cuestionamientos éticos sobre la exposición de restos humanos y propusieron avanzar hacia formas de preservación y difusión que no impliquen mostrar cuerpos.
Para las comunidades, el regreso del Niño del Chañi representa una reparación simbólica y una manera de fortalecer la memoria colectiva, la identidad y el vínculo espiritual con el territorio.


Pelli y Lola Mora: La combinación del museo jujeño de última generación








Con fondos propios, la Provincia repara la Ruta Nacional 9/34 entre Rosario de la Frontera y Metán



