
La fiscal García Pisacic confirmó la identidad del cuerpo hallado en el río Juramento. Pidió que ambos acusados sigan detenidos mientras avanza la investigación.

González se desempeñaba como pastor evangélico en Ballivián. Fue denunciado por el padre de la víctima, cuando su hija le contó que cuando estaba sola en su casa, el hombre la visitaba cumpliendo su "tarea pastoral", y aprovechaba para sacarle la ropa y tocarle sus partes íntimas. Además le contó que el pastor le pedía que no cuente a nadie lo sucedido si quería que “le compre un celular o le de plata”.
En el fallo se ordenó la extracción de muestras genéticas para la inscripción en los registros de condenados por delitos contra la integridad sexual. También se ordenó que se mantenga la prisión domiciliaria que viene cumpliendo el condenado hasta tanto la sentencia quede firme y el juez de Ejecución determine la modalidad de la pena.







