Dato

Opinion 31 de agosto de 2020
Sin promoción pero con vacaciones está planteada la continuidad del ciclo lectivo 2020, que ha tenido particularidades casi sin registro en décadas. Solo los paros docentes han impactado con tanta profundidad en la formación del recurso humano en el país. Las características de la pandemia no han permitido que haya un plan nacional y cada provincia, a partir de algunos acuerdos generales, muestra hoy distintas realidades.
aulas vacias

Mientras la Ciudad de Buenos Aires tiene identificado a cada uno de los niños y adolescentes que han perdido contacto con el sistema educativo y elaboró un plan de recuperación, un pequeño grupo de distritos habilitó un retorno a las actividades de manera progresiva. En ese listado figuran Formosa, Catamarca, San Juan y Santiago del Estero y se analiza la extensión otras provincias para poder poner en la agenda del Ministerio de Educación ese propósito, tal como lo reconoció el propio titular de la cartera en un diálogo con esta emisora.

No mencionó a Salta porque aún no está determinado ese avance, especialmente en el marco de una situación sanitaria que se va complicando.  Además, hay un planteo realizado por el sector gremial de suspender la educación online por 14 días en todos los niveles educativos de Orán, San Martín y General Güemes. 

Si bien la Capital, que enfrenta también la propagación comunitaria, no ha sido incluida, le asisten las mismas razones expuestas en una nota dirigida al ministro de Educación, Matías Cánepa, por los representantes de la Asociación Docentes Provincial, la del Magisterio de Enseñanza Técnica, la Unión de Docentes Argentinos y el Sindicato Argentino de Docentes Particulares, a los que se sumaron la Unión del Personal Civil de la Nación y la Central de los Trabajadores de la Argentina Salta.

A juicio de la dirigencia, en la lucha contra esta pandemia debe primar la responsabilidad y la participación de todos y por eso ha requerido que se concentren los esfuerzos en generar acciones destinadas a la difusión y prevención de medidas sanitarias. Evidentemente no a través de la tarea docente, que se coloca a un costado de este proceso por considerar que la educación digital más que contención, se convierte en opresión.

En todo el mundo, precisamente es la educación el foco de atención por las consecuencias a mediano y largo plazo que el impacto del coronavirus en cualquier sociedad, incluso en las más avanzadas, que tuvieron que cerrar las escuelas. Allí se ubica el mayor costo y en el caso de la Argentina, mucho más elevado por la situación que el sistema venía atravesando, con bajísimos rendimientos en sus distintos niveles.

Cada decisión que se toma se vincula a la prioridad del cuidado de la salud, es lo que explica la cartera nacional. El ministro Nicolás Trotta dijo a Aries entender que hay un impacto en términos de la realidad social y económica, que no ha precisado en su magnitud. Lo plantea más en términos subjetivos porque implica para los chicos la ruptura de sus rutinas.

Por eso es que, de manera global, se avanzó en disponer que no se interrumpa el calendario escolar cuya aplicación –en verdad- no ha podido ponderarse. Se insiste en una llegada virtual y paralelamente se demanda por la baja conectividad, especialmente en provincias como Salta, de altísima vulnerabilidad social. Además, no se dispondrá la promoción automática porque no se pueden acreditar resultados. Si habrá vacaciones, considerando que hubo trabajo pero también que hay establecimientos que no pueden funcionar en verano por sus malas condiciones.  Que no se revirtieron en este año de inactividad.

No hay buenas noticias para la educación. La pandemia es solo un dato. 

Salta, 31 de agosto de 2020

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