Comunicación

Opinion 02 de julio de 2020
En la última sesión de la Cámara de Diputados se plantearon demandas relacionadas con la pandemia de coronavirus. Una de ellas se vincula a la información, un insumo esencial en tiempos de crisis.
Se%20confirm%C3%B3%20un%20nuevo%20caso%20de%20COVID-19%20en%20Salta

La emergencia actual genera frentes que exigen atención permanente y dinamismo en las correcciones pertinentes. Por ejemplo, se ha advertido que se necesita un mayor cuidado de fronteras y no precisamente internacionales. El diputado por Rivadavia advirtió que más de 100 kilómetros de límite con Chaco, una de las zonas más contaminadas por el Covid 19, no tienen retenes suficientes para contener una movilidad propia de tiempos de pre pandemia.

También se formalizó el pedido de intervención de la Cámara para que haya información precisa y oportuna sobre la situación de la pandemia en la Provincia. La diputada capitalina Cristina Fiore hizo notar la difusión contradictoria de datos, citando algunos ejemplos y cuestionó la discriminación entre casos según los enfermos sean salteños o no. Es que cualquiera sea el origen de un Covid positivo, utiliza recursos técnicos y humanos de la Provincia para su atención. En ese orden requirió que el mapa que difunde la página web oficial del Poder Ejecutivo, cargue los datos de Salta y no, paradójicamente, solo los del resto del país.

El planteo fue oportuno frente a la polémica generada en torno de la situación de Tartagal, que obligó a la Ministra de Salud salir a reafirmar que esa ciudad sigue sin circulación viral. La determinación del “caso cero” del brote que se registra en la capital del Departamento de San Martín fue puesta en tela de juicio por información oficialmente ofrecida por autoridades sanitarias de  Yacuiba, donde reside el paciente que habría contagiado al médico, que es el caso uno. 

El problema pone en centro de la escena a la comunicación, que debiera ser una política de Estado. Las crisis ponen en valor a esta cuestión. La pandemia de COVID-19 ha sido reconocida como la primera gran crisis global desde la 2ª Guerra Mundial y se anticipa que generará grandes cambios sociales y políticos. Es el momento en que la comunicación, a todos los niveles, juega un rol fundamental para dar certidumbre e iluminar los senderos que se van abriendo. 

La ciencia está aportando conocimientos que permiten determinar reglas de juego para enfrentar estas situaciones. Tal como se integró el Comité de Operaciones de Emergencia, los especialistas indican que se debe contar con un grupo de trabajo que se ocupe de la cuestión para evitar los defectos o los excesos. Hay principios básicos que indican que esa comunicación debe tener un propósito y ser clara, concisa e informativa. No debe contribuir al ruido que se genera por la información que llega por diversos canales y debe asentarse en la solvencia y precisión.

Es una frase hecha la que marca que la crisis es oportunidad pero permite marcar la diferencia con el oportunismo. Se está marcando que esta pandemia está generando réditos a algunos sectores económicos. Trasladar esa intención al propósito de un gobierno obligado a comunicar sería una actitud cuestionable, en el mejor de los casos y repudiable, siempre.

Salta, 02 de julio de 2020

Te puede interesar