Lula: “Brasil no será colonia de nadie” en su mensaje por el Día de la Independencia

El presidente brasileño rechazó interferencias externas en las decisiones económicas y comerciales y reivindicó el control sobre los recursos estratégicos del país.
El Mundo07/09/2026

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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aprovechó el mensaje por el Día de la Independencia para reforzar la defensa de la soberanía nacional y rechazar cualquier intento de interferencia extranjera sobre las decisiones políticas, económicas y comerciales del país.

No somos colonia y no seremos colonia de nadie”, afirmó Lula durante el pronunciamiento transmitido en cadena nacional en vísperas del 7 de septiembre.

El mandatario sostuvo que Brasil debe mantener plena autonomía para definir sus relaciones comerciales y su política exterior.

Ningún gobernante extranjero tiene derecho a decir de quién podemos comprar y a quién podemos vender”, expresó, y remarcó que las decisiones del país corresponden exclusivamente a los brasileños.

El mensaje colocó a la soberanía económica en el centro de la celebración de la independencia, en un escenario internacional marcado por tensiones comerciales y disputas sobre recursos estratégicos.

Tierras raras, agua y petróleo

Lula también destacó el peso de los recursos naturales brasileños y sostuvo que deben ser utilizados para impulsar el desarrollo del país.

El presidente mencionó que Brasil posee importantes reservas de tierras raras, grandes recursos de agua dulce y nuevos yacimientos petroleros. Nuestras riquezas deben servir al futuro del pueblo brasileño”, afirmó.

En ese marco, destacó la aprobación de un marco legal para recursos estratégicos, con el que el Gobierno pretende impulsar inversiones vinculadas con minerales críticos, tecnología avanzada y generación de empleo.

La discusión sobre las tierras raras adquirió mayor relevancia durante los últimos años debido a su utilización en industrias tecnológicas, energéticas y de defensa.

Una independencia más allá de las fronteras

Lula planteó además que la independencia de un país no debe limitarse a su soberanía territorial.

Según el mandatario, una nación verdaderamente soberana debe garantizar también oportunidades económicas, acceso a la educación y la salud y condiciones para reducir la pobreza y las desigualdades.

El presidente vinculó así el concepto de independencia con la posibilidad de que los ciudadanos alcancen autonomía económica y mejores condiciones de vida.

Durante el discurso también reivindicó el papel internacional de Brasil en áreas como el libre comercio, la transición energética, la protección ambiental y las negociaciones internacionales por la paz.

El mensaje se produjo además en un momento de alta tensión política interna. Brasil se encuentra en plena campaña hacia las elecciones presidenciales de octubre, en las que Lula busca la reelección y enfrenta una competencia cada vez más ajustada con el senador Flávio Bolsonaro. Una encuesta Datafolha difundida la semana pasada ubicó a Lula con 46% y Bolsonaro con 44% en un eventual balotaje.

Este 7 de septiembre, mientras Lula participa de los actos oficiales por la Independencia en Brasilia, sectores de derecha convocaron movilizaciones en distintas ciudades contra el Gobierno y contra el juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes.

En ese contexto, el discurso de Lula combinó la tradicional reivindicación de la independencia brasileña con un mensaje político hacia el presente: Brasil debe decidir por sí mismo cómo manejar su economía, su comercio y sus recursos naturales.

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