
Delantera

La semana que cierra hoy abrió con una reunión de su gabinete de ministros, durante la que se evaluó la situación provincial y quedaron identificados los tres ejes clave para proteger el trabajo y el desarrollo productivo. El miércoles, consecuente con esa determinación, anunció un conjunto de medidas de estímulo económico con créditos, beneficios para el consumo y alivio financiero para los trabajadores del Estado, agobiados por un creciente endeudamiento.
Especialmente anunció para este último semestre de 2026 una fuerte inversión en materia de construcción. Ratificó la convicción de su administración de que “la obra pública y privada es un motor dinamizador indispensable para generar empleo genuino y reactivar la economía en cada rincón de la provincia”.
Desde distintos sectores se ponderó que el Ejecutivo haya optado por intervenciones directas del Estado para revertir la virtual parálisis -cuando no el retroceso- de la microeconomía. Obligado a estimular el consumo y promover inversiones en las áreas más activas y generadoras de empleo, el gobierno definió un programa de otorgamiento de créditos blandos, subsidiando tasas de interés, para apoyar especialmente a las pymes comerciales y turísticas.
El gobernador Gustavo Sáenz detalló que a través del Fondo Provincial de Inversiones dispuso una inversión de más de $1.000 millones en líneas de crédito para capital de trabajo y facilidades de pago para las empresas endeudadas mediante el descuento de cheques con una tasa altamente beneficiosa del 19% nominal anual. También los empleados públicos podrán reestructurar deudas a tasas preferenciales, a partir de la gestión de una línea especial de crédito.
Es así que el camino escogido es el de políticas de desarrollo productivo y fomento, que se sumarán a las de empleo y capacitación, que vienen anunciándose mediante una oferta que se canaliza a través de UPATECO, la universidad provincial. El trípode diseñado cierra con políticas de infraestructura y obra pública. En ese orden, el gobierno de Salta confirmó para este semestre una fuerte inversión en construcción, a través de un plan de obras estratégicas de infraestructura.
Se trata del proyecto de "Infraestructura Resiliente para el Desarrollo Económico Regional y la Creación de Empleo en Salta", para el que el Banco Mundial aprobó un financiamiento de cien millones de dólares. Permitirá ejecutar trabajos para mejorar la conectividad, fortalecer la logística, ampliar el acceso a servicios básicos y consolidar el crecimiento productivo de la provincia, con obras que mejorarán las condiciones del desarrollo minero.
La asistencia de un organismo multilateral permitirá a la provincia encarar obras de envergadura sin esperar la asistencia directa del gobierno nacional. Pero también debe tenerse en cuenta que este importante préstamo tiene un plazo de reembolso de 32 años y un período de gracia de siete años; esto es, compromete a cinco gestiones de gobierno, a partir del actual.
Es una forma de ejercitar el federalismo que tanto se demanda pero quizás el costo hubiera merecido un mayor debate político.
Salta, 10 de julio de 2026







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