Decisión

Opinion 01 de junio de 2022
La boleta única de papel tiene dictamen de mayoría y podría llegar al recinto de la Cámara de Diputados la próxima semana. Y en esa instancia, también podría lograr una media sanción que depositará al proyecto en el Senado, donde los promotores no tienen mayoría.
Boleta Unica Papel

Se trata de una iniciativa que desde que fue presentada no ha parado de avanzar, pese a que no solo es sostenida por la oposición sino que la posición del oficialismo es francamente en contra, sin posibilidades de lograr acercamientos negociando algunos puntos. De allí que en el debate en comisiones  se advirtió que se está construyendo una victoria pírrica.

No es de otra manera que se puedan considerar las 58 firmas obtenidas por Juntos para el Cambio, Interbloque Federal y Juntos por Río Negro –que encarnan la oposición más dura- contra las 57 que estampó el Frente de Todos para alzarse con un dictamen de rechazo. Ese resultado muestra a una dirigencia encerrada en sus propósitos, aún al costo de un aislamiento creciente frente a las demandas sociales que se van tornando más exigentes.

La imposición de la reforma del mecanismo de votación es una de las cuestiones que la oposición está enarbolando como prioridad y, en su consecución, frena cualquier posibilidad de permitir el funcionamiento de la Cámara, que tiene en carpeta temas vinculados al crecimiento y a la generación de empleo. Pero también tiene esperando que esté habilitado el debate en el recinto para introducir los principales proyectos que importan a la alianza gobernante, como la reforma del Colegio de la Magistratura y la ampliación de la Corte de Justicia.

Si se presta atención al Parlamento, se nota de inmediato su escasa producción legislativa y su nula tarea de control del Ejecutivo. Es así que no exige ni está disponible para recibir los informes de la Jefatura de Gabinete que, de acuerdo a la manda constitucional contenida en el artículo 101, es una rendición de cuentas que debe presentarse ante el Congreso de la Nación, con frecuencia mensual y alternadamente a cada una de las cámaras. Durante sus casi dos años de gestión, Santiago Cafiero sólo asistió a un tercio de las sesiones informativas que debió brindar como ministro coordinador; esto es, tendría que haberse presentado en 15 oportunidades y lo hizo en 5: dos a la Cámara de Diputados y tres al Senado.  Su sucesor no fue nunca desde octubre de 2021, cuando asumió ese cargo y lo hará por primera vez este jueves al Senado.

Respecto de las sesiones, ambas cámaras solo tuvieron dos y la parálisis tiene que ver con la controversia entre oficialismo y oposición respecto de la agenda legislativa. De allí la satisfacción por el dictamen que se logró en torno de la boleta única de papel, cerrando el tratamiento del proyecto, que incluyó dos jornadas de debate con invitados que expusieron puntos de vistas tan contrapuestos como los que sostienen los legisladores.

Según voceros de la oposición de ahí salió un acuerdo mayoritario de introducir cambios en el sistema electoral. No es lo que visualizan los representantes del oficialismo que no reconocen razones para avanzar en ese sentido, dado que no es de interés ciudadano. Además y así lo planteó el salteño Lucas Godoy no amerita cambiar el mecanismo vigente atento a que no tiene falencias que pongan en crisis el sistema de representación. El aporte que hizo Salta fue desde su propia experiencia aunque su boleta única es  electrónica y desde ella se advirtió que la urgencia de los promotores no tiene mayor sentido. Un cambio de esa naturaleza necesita tiempo, aceptación y capacitación.

Y comprensión de que las elecciones por sí no resuelven los problemas pero permite decidir sobre quiénes lo harán. 

Salta, 01 de junio de 2022

 

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