Dificultad

Opinion 08 de octubre de 2021
La reforma constitucional puede salir rápido; con consenso, va a demorar un poco más. Al oficialismo la cuestión le preocupa en orden a los propósitos de otros sectores políticos de mejorar la propuesta que bajó del Poder Ejecutivo, introduciendo algunos temas que no están puntualizados en la declaración de necesidad de la reforma.
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La puja quedó expuesta en la primera sesión convencional constituyente y la tensión ya se expresó en el trabajo para confeccionar el reglamento.

Al final de la sesión del jueves, los presidentes de bloques se pararon en el punto de partida insistiendo en las aspiraciones de cada sector. El Frente de Izquierda entiende que el hombre común y las minorías no están preocupados por los mandatos, principal eje de la reforma y va a hacer esfuerzos por introducir la revocabilidad.

Otro monobloque es el del Frente Grande, que se integra por el único originario. Rojelio Nerón hizo notar que los indígenas no han sido tenidos en cuenta, cuando tienen problemas serios que deben ser incluidos en la reforma, como es el de la tierra, sobre la que las comunidades no tienen títulos. Pidió la creación de la Comisión de Pueblos Indígenas.

Salta Independiente hizo pública su oposición  a analizar cuestiones que no estén expresamente dichas en la ley que lo reúne en  una convención. Diferente es  lo que sostuvo Salta para Todos, un sector kirchnerista que demanda dotar a Salta de una amplitud de derechos de los que la Provincia está privada. Para empezar requirió que en el reglamento se mencione a las mujeres y a los grupos de la diversidad sexual porque lo que no se nombre no existe.

Juntos para el Cambio Más también marcó sus diferencias y pidió que las expresiones del oficialismo respecto del consenso y el respeto a las minorías, no se transformen en afirmaciones dogmáticas a la hora de votar. La limitación del poder del Gobernador no es otra que la concreción de la independencia de poderes, es una interpretación de ese sector que ordenará las propuestas que realice para la reforma. 

Desde el oficialismo, las consideraciones apuntaron a la necesidad de ajustarse a las puntualizaciones de lo que debe reformarse. La demanda del saencismo es que no se diluya el proyecto que motorizó este proceso institucional.

Sonia Escudero, que trata de ganar espacios amplios de decisión, preside el bloque Frente de Todos, aunque su vínculo no está probado más allá de la circunstancia electoral que la depositó en la Convención. Una ajustada síntesis de su exposición ratifica su convicción que el poder constituyente tiene la libertad de definir lo temas porque la ley que declaró la necesidad no fijó materias y los planteos judiciales duermen en los cajones de la Corte. La materia respecto del Poder Ejecutivo no es solo duración del mandato sino limitación del poder extraordinario del Gobernador; en cuanto al Poder Judicial la materia es la independencia y en respecto del control, revisar la Auditoría que cuesta mucho y no sirve para nada, según la convencional. El contrapunto fue planteado por la convencional Pamela Calletti, quien también es asesora jurídica del Gobernador. Reconoció que se está complicando la intención que la Reforma sea por consenso, por los reparos ya expuestos.

Se debe seguir el debate constituyente porque la decisión es imponer el proyecto del Ejecutivo. Y ese poder tiene la mayoría suficiente para lograrlo, por la razón o por el número. 

Salta, 08 de octubre de 2021

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