Analistas del FMI recomiendan un impuesto extra a las "ganancias excesivas"

Economía 16 de abril de 2021
Un trabajo publicado en el blog del Fondo sugiere que los países reconfiguren sus sistemas tributarios y los tornen más progresivos para financiar los gastos asociados al coronavirus. Además, proponen que se acuerde globalmente un impuesto a las ganancias corporativas para evitar la competencia fiscal.
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En pos de dinamizar la recuperación económica global, analistas del Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendaron cobrar impuestos adicionales a los sectores con mayores ingresos para financiar los gastos asociados al coronavirus, al tiempo que abogaron por un impuesto global a las ganancias corporativas para "evitar la competencia fiscal".

El artículo publicado en el blog del organismo; que lleva la firma de Vitor Gaspar, Michael Keen, Alexander Klemm y Paolo Mauro; asegura que los costos económicos de la pandemia recayeron con más fuerza en los sectores con menor capacidad de soportarlos.

"Los gobiernos han tomado medidas para apoyar a las personas y las empresas a través de subsidios, prestaciones por desempleo y otras medidas fiscales. Pero más inversión en salud, educación y otros servicios públicos básicos seguirá siendo necesario, y esto tendrá un costo. Con el aumento de la desigualdad y el aumento de la deuda pública, los países tienen que encontrar enfoques innovadores para recaudar el dinero para pagarlo todo", señalaron.

En ese sentido, los analistas recomendaron a los países orientar sus políticas tributarias a direcciones más "progresivas", que significa que la carga de las alícuotas aumenten en los sectores de mayores ingresos. 

No obstante, marcaron una diferencia importante con lo que sería un impuesto sobre la riqueza, como el que en los hechos aplicó el gobierno argentino y grava los patrimonios de más de $ 200 millones, al indicar que lo que sugieren es una contribución extra sobre la renta o las "ganancias en exceso".

Es decir, cargas adicionales sobre flujos y no sobre el stock, que son "más fáciles de aplicar". El gobierno argentino, en cambio, gravó los stocks.

En ese sentido, el trabajo de los analistas cita como referencia los impuestos adicionales que introdujo Alemania tras la reunificación en 1991, Australia tras las inundaciones en Queensland en 2011 y Japón luego del terremoto de Tohoku en 2013.

"Un impuesto de este tipo se implementa típicamente como simple recargo sobre el impuesto a la renta y por lo tanto refuerza la progresividad del impuesto subyacente, a la vez que es fácil de implementar. En países donde el impuesto existente no es muy progresivo, sería importante diseñar la sobretasa en una manera progresiva", argumentaron.

Para amortiguar el impacto negativo que tuvieran en la inversión y el crecimiento, los analistas aclaran que estos tributos extra se aplicarían solamente en rentas económicas que "excedan un nivel normal", al tiempo que deberían complementarse con un esquema de impuestos corporativos internacionales que limiten la competencia fiscal.

 "Creemos que un acuerdo internacional de los impuestos corporativos limitaría la competencia fiscal mutuamente perjudicial y debería ser una prioridad en una economía global cada vez más moldeada por la digitalización y automatización. Dicho acuerdo también ayudaría a aumentar los ingresos de forma progresiva", concluyeron.

Fuente: El Cronista.

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