De Milei a Bolsonaro y al poder en Bolivia: la caída de Fernando Cerimedo

 Su trayectoria incluye trolls, campañas de desprestigio, un escándalo de coimas y acusaciones de influir en las sombras en el gobierno boliviano.
Política19/08/2026

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Fernando Cerimedo fue detenido este martes en el aeropuerto de Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, cuando intentaba abordar un vuelo de Aerolíneas Argentinas rumbo a Buenos Aires con una mochila llena de dinero, según la reconstrucción policial. Horas antes, su expareja, la abogada y activista boliviana Nadia Beller, había recibido tres disparos en la puerta de un hotel, de manos de dos sicarios disfrazados de repartidores. La Fiscalía boliviana avanza contra él como "autor intelectual" del ataque, mientras Beller, que está embarazada de cuatro meses y asegura que el padre es Cerimedo, declaró desde la clínica donde permanece internada: "Me quiso matar". Es, hasta ahora, el capítulo más oscuro en la carrera de un hombre que supo estar en la mesa chica de Javier Milei y que hoy es investigado en al menos tres países.

Cerimedo fue una pieza clave en la campaña presidencial de 2023: admitió haber estado al frente de un ejército de "miles" de trolls en redes sociales y, durante un tramo de la campaña, el propio Milei le delegó la fiscalización de los votos, tarea de la que después fue apartado. Llegó a integrar la mesa chica del hoy Presidente y ofició de intermediario para la entrevista que le hizo el periodista estadounidense Tucker Carlson. En una entrevista con La Nación en 2023 reconoció sin vueltas que hacía "campañas negativas", es decir, "suministrar información real que el candidato rival no quiere que se conozca". Y en octubre de 2022, en diálogo con revista Noticias, había resumido su ambición con una frase que lo definió: "Quiero ser el Magnetto de la derecha".

Ese perfil se montó sobre La Derecha Diario, el medio que fundó y del que fue accionista al menos hasta marzo de este año, con portales en la Argentina, México, Estados Unidos, Israel, Uruguay y Ecuador, y que Milei retuitea con frecuencia. El sitio es editado por Madero Media Group SRL, vinculada a Numen Publicidad, la empresa de la que Cerimedo es CEO.

De Bolsonaro a Rodrigo Paz: el asesor regional de la derecha

El perfil de Cerimedo excede largamente a la Argentina. Trabajó para Mauricio Macri en su intento de reelección de 2019 (según contó, a través de "Patricia Bullrich, que me llevó al PRO"), fue coordinador de campaña de Jair Bolsonaro en Brasil en 2022, y en los últimos tiempos se desempeñó como "asesor personal" del actual presidente boliviano Rodrigo Paz, hoy aliado de Milei. En Brasil, su nombre quedó incluido en la investigación por intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022 que le costó a Bolsonaro una condena a 27 años de prisión: un juez del Supremo Tribunal Federal lo identificó como parte del "núcleo de desinformación y ataques al sistema electoral", por haber difundido una transmisión con denuncias de fraude en las urnas electrónicas que el propio Tribunal Superior Electoral brasileño desmintió. "La causa es una persecución política, ideológica", se defendió entonces Cerimedo.

En Bolivia, su rol como asesor de Paz quedó confirmado públicamente por el propio vicepresidente boliviano, Edman Lara, enfrentado con el mandatario desde la segunda vuelta electoral. "El señor Fernando Cerimedo debe someterse al proceso y responder ante la Justicia y no tener ningún privilegio, aunque sea el asesor principal de Rodrigo Paz", exigió Lara en una conferencia de prensa, y reclamó que "ninguna llamada pese más que la ley".

El quiebre con Milei y el escándalo de los audios de Andis

La relación de Cerimedo con la Casa Rosada se empezó a resquebrajar en 2025. Un primer cortocircuito público llegó con el escándalo de la criptomoneda $Libra, cuando cuestionó al oficialismo en redes. Pero el quiebre de fondo llegó con el escándalo de los audios de Diego Spagnuolo, extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), que expusieron una presunta trama de coimas en la compra de medicamentos del organismo. Spagnuolo acusó en privado a Cerimedo de haberlo grabado sin consentimiento y de haberle hecho llegar el material al empresario de medios Franco Bindi para su difusión; Cerimedo lo negó, aunque reconoció que hablaba con él sobre lo que ocurría en la Andis. El caso tuvo, además, una derivación familiar: la ex esposa de Cerimedo, Natalia Basil, se había desempeñado como directora de Apoyos y Asignaciones Económicas de la Andis bajo las órdenes de Spagnuolo, y renunció en noviembre de 2024, meses antes de que estallara el escándalo.

En septiembre pasado, Cerimedo declaró ante la Justicia que Spagnuolo le había asegurado que le contó a Milei sobre las presuntas coimas, y que Milei "se indignó" y le dijo que "ya se lo había contado" a la ministra Sandra Pettovello. Ahora, desde el hospital en Bolivia, Beller fue más allá al reconstruir lo que Cerimedo le habría confiado sobre los motivos de la filtración: "Fernando me dijo que la hermana de Milei estaba involucrada con la corrupción" y que su esposa filtró los audios "para que el caso no quedara impune". Según su relato, Cerimedo se había distanciado de Milei porque el entorno presidencial estaba "demasiado podrido", y su vínculo más cercano en el gobierno argentino era Patricia Bullrich, con quien coordinaba "cuestiones de seguridad".

Negocios, deudas millonarias y "el hombre que gobierna Bolivia"

Puertas afuera de la política, el imperio empresarial de Cerimedo creció en paralelo a su cercanía con el poder, aunque con un historial de irregularidades: una condena de 2016 por estafa y defraudación, tras haberle vendido a dos personas distintas el mismo departamento en Mar del Plata, le costó una pena de dos años y medio de prisión en suspenso. Sus empresas más antiguas, sin embargo, acumulan hoy deudas por 80 millones de pesos con el sistema bancario y cheques rechazados por más de 300 millones, según el Banco Central, mientras en paralelo registró nuevas sociedades vinculadas a rubros ajenos a la comunicación, como informática, alquiler de inmuebles para eventos y, junto a socios de su expareja Natalia Basil, al sector energético.

El capítulo boliviano completa el cuadro con las acusaciones más graves. Según el relato de Beller a la Justicia y a la prensa, Cerimedo "recibía dinero de la corrupción del gobierno de Paz y lo lavaba en la Argentina", manejaba "cajones llenos de billetes" y hasta un "grupo de élite" de la policía boliviana que operaría bajo sus órdenes cerca del hotel donde ella fue atacada. "En Bolivia no gobierna Rodrigo Paz, gobierna Fernando Cerimedo. Lo van a cubrir absolutamente", denunció la abogada, que también lo señaló como uno de los operadores detrás de contactos con "el narcotráfico". Son, por ahora, acusaciones de una de las partes involucradas en la causa; la Justicia boliviana es la que deberá determinar, en las próximas semanas, si Cerimedo termina imputado formalmente por el ataque que dejó a su expareja embarazada internada con tres balazos en el cuerpo.

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