Para especialista, el traslado de la embajada a Jerusalén pondría en riesgo posición sobre Malvinas
En “Pasaron Cosas”, el abogado y especialista en Derecho Internacional, Gustavo Barbarán, sostuvo que Argentina exhibe una “política exterior errática” desde 1983, resultado de que “los gobiernos se han dejado llevar mucho más por la ideología que por el interés nacional”.
Recordó contadas excepciones de coherencia, como la apertura de Alfonsín hacia Brasil y la creación del Mercosur, además de la firmeza en la “cuestión Malvinas”, constantes que definió como políticas de Estado.
Respecto a la política internacional de la administración libertaria, se preguntó quién asesora al presidente Javier Milei en “ese alineamiento con Estados Unidos e Israel”, justo cuando Tel Aviv enfrenta “muchas explicaciones que dar”.
Para Barbarán, trasladar la embajada a Jerusalén “significaría admitir que un país puede agredir a otro y colonizarlo”. En ese escenario, interrogó: “¿Con qué argumento vamos a defender Malvinas?”, ya que la usurpación sería “similar”.
El especialista advirtió que si el Gobierno mantiene la decisión, la Argentina perderá coherencia diplomática y autoridad moral, factores clave para reclamar la soberanía sobre las islas en foros multilaterales.