Cada 17 de junio los argentinos recordamos a Martín Miguel de Güemes, el general que defendió la frontera norte cuando la independencia todavía era una idea frágil y no una certeza.
Hay épocas en la Argentina que se recuerdan por grandes gestas, por crisis profundas o por cambios de época. Y después están estos tiempos raros, donde —permítanme la ironía— la vida parece transcurrir entre un escándalo y otro, como si la agenda pública fuera una serie interminable de capítulos donde siempre hay un nuevo giro, pero nunca una resolución.
Hay decisiones políticas que parecen frías, estratégicas, casi quirúrgicas. Pero no siempre lo son. A veces —muchas veces— están atravesadas por algo mucho más humano: el dolor.
Por estos días, el clima social en la Argentina parece atravesar una paradoja conocida en nuestra historia: cuando la esperanza tarda demasiado en convertirse en resultados, comienza a transformarse en ansiedad.
El gobernador advirtió que las inversiones necesitan infraestructura, seguridad jurídica y empleo local. También pidió evitar un modelo exclusivamente extractivo.
Según un relevamiento internacional, Salta ocuparía el tercer lugar del país en el uso de estas plataformas. Alertan por perfiles falsos, engaños y pedidos de dinero.