
El tránsito de ser una mujer patriarcal a ser una mujer sorora

La película es una película feminista, dirigida por Sebastián Schindel, que aborda situaciones cotidianas relacionadas con la violencia de género: violencia física, psicológica, violación, intento de femicidio, también con la educación sexual integral o la falta de ella, la justicia patriarcal, la corrupción judicial.
Crímenes de familia cuenta la historia de Alicia que hace un tránsito de ser una mujer patriarcal hacia una mujer sorora con otras mujeres que sufren violencia de género. Cuenta el pasaje de Alicia de ser una madre que quiere proteger y encubrir a toda costa a su hijo Daniel a ser una mujer solidaria con Marcela, ex nuera y con Gladys su empleada doméstica “cama adentro”, ambas víctimas de la violencia extrema de su único hijo Daniel.
Daniel, el hijo de Alicia, se encuentra en un establecimiento carcelario ya que fue denunciado por su ex mujer Marcela por violación a la propiedad, abuso sexual, intento de homicidio, lesiones agravadas por el vínculo, violación a la prohibición de acercamiento. No es la primera denuncia ya que el hombre tiene una condena previa de dos años en suspenso por la violación a la prohibición de acercamiento y lesiones porque acuchilló a Marcela antes. Antes de eso Marcela había hecho una serie de denuncias pero no había sido escuchada ni protegida adecuadamente por la justicia.
Mientras transcurre este juicio, Gladys la empleada doméstica de Alicia es detenida por homicidio agravado por el vínculo, ya que da a luz a su hijo en el baño de servicio del departamento de Alicia, hijo que es hallado muerto en el piso de la ducha mientras Gladys es encontrada en estado de aturdimiento. Un caso de infanticidio.
Alicia, por sus contactos, ya que pertenece a una familia de clase media acomodada, logra que el juicio de su hijo llegue en escasos dos meses. El abogado contratado por Alicia con vínculos aceitados con los jueces, logra que la prueba más importante incriminatoria que había que era el ADN del semen encontrado en Marcela que pertenecía a Daniel sea sustraído de la causa y con ello se logra también el sobreseimiento del hijo de Alicia, el cual es puesto en libertad. Entre tanto Gladys es condenada a 18 años de prisión a pesar que se acredita que es una persona absolutamente vulnerable proveniente de la selva de Misiones, que su madre había fallecido a sus cinco años, que su padre la abusaba sexualmente cuando era niña y adolescente y había sido amenazada por su patrona de quedar en la calle si llegaba a tener otro hijo ya que Gladys tenía ya un niño de tres años que vivía en casa de Alicia.
Cuando Alicia va a ver a Gladys al presidio, ya condenada, esta le cuenta que el bebé que murió era hijo de su hijo Daniel que la había forzado a tener relaciones y que la había amenazado con matarla a ella y a su hijito de tres años si contaba algo.
Allí Alicia cambia, se da cuenta finalmente quien es su hijo y decide apoyar a estas dos mujeres: a su ex nuera y a su empleada doméstica ahora presa. Declara en la apelación de la condena de Gladys y entrega a su ex nuera el examen de ADN que había sido sustraído del expediente gracias a lo cual su hijo es nuevamente detenido y vuelve al presidio.
Es una película feminista hecha por un hombre con lo cual se acredita que hay hombres que bregan por los derechos de las mujeres y también hay mujeres patriarcales que defienden a los hombres violentos contra las mujeres. Esta es una película esperanzadora porque finalmente se hace justicia en el caso de Marcela y al parecer también en el de Gladys. Es una película que nos habla de la corrupción de la justicia, de la justicia patriarcal, de la discriminación que hay en los presidios ya que estos están poblados mayoritariamente por personas de piel morena.







Crimen en B° Santa Lucía: Asesinan a un joven y vecinos incendiaron una garita policial
Policiales22/03/2026




