
Testigos aseguraron que el vehículo se enganchó con cables, lo que generó el vuelco y posterior foco ígneo.

En la intersección de las avenidas Líbano y Chile, hay un bache que ocupa el largo de toda la senda peatonal y un ancho de aproximadamente 30 centímetros.
La zona que rodea al Concejo Deliberante está destruida y cada día vuelve más complicada la circulación para los vehículos que tratan con maniobras de último momento esquivar el pozo para no caer.

Los vecinos afirman que en esa esquina se puede escuchar el golpe constante de los trenes delanteros de vehículos que sorprendidos caen en una zanja que, para peor, no se puede ver a la distancia.
La indignación de los vecinos aumenta al estar tan cerca el Concejo Deliberante y que en tanto tiempo los ediles capitalinos no hayan resuelto la crítica situación de las calles en la zona.









