Murió Ricardo Soulé, el alma de Vox Dei y pilar fundacional del rock nacional

El guitarrista, violinista y compositor falleció a los 76 años, dejando una huella imborrable con himnos generacionales como "Presente" y pionera adaptación de "La Biblia".
Cultura & Espectáculos02/10/2026Iván LuisIván Luis

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El rock argentino viste de luto profundo tras la partida de Ricardo Soulé, uno de los artífices indiscutidos de su génesis y el estandarte poético de Vox Dei. Internado en un sanatorio de su Quilmes natal a los 76 años, el músico se despidió rodeado del afecto de su familia, cerrando un capítulo dorado de la cultura nacional pero legando una obra que, tal como rezaba su último y conmovedor mensaje en redes sociales, trasciende cualquier ocaso. Su partida física no hace más que consagrar la eternidad de un creador que supo fundir la crudeza eléctrica con una sensibilidad lírica única, transformándose en el arquitecto sonoro de la educación sentimental de varias generaciones.

La historia de Soulé corre en paralelo a la propia construcción del rock cantado en español. Desde aquellos tempranos días de fines de los sesenta en los que, impulsado por un guiño memorable de Luis Alberto Spinetta, decidió abandonar el inglés para cantar en su idioma natal, el artista moldeó una identidad inconfundible aportando su talento con la guitarra, el violín y una pluma privilegiada. Fue a los 17 años, pupilo en el Colegio Nacional de Quilmes, cuando compuso "Presente (El momento en que estás)", un himno absoluto sobre la fugacidad de la vida y el dolor de las despedidas que se grabó a fuego en la memoria colectiva desde aquel lejano debut discográfico en el álbum Caliente.

Pero su ambición artística no conocía de techos. En 1971, al frente de la banda que lideraba junto a Willy Quiroga, dio vida a La Biblia, un álbum conceptual pionero en el mundo que tradujo los textos sagrados al lenguaje del rock, cosechando incluso el asombro y la bendición de las autoridades eclesiásticas de la época. Tras aquel hito y su posterior etapa solista —que lo llevó a alternar escenarios entre Europa y Argentina con proyectos como La Bestia Emplumada—, Soulé mantuvo siempre intacto el pulso de los grandes creadores. Hoy, mientras los acordes de sus canciones resuenan como un eco inagotable en cada rincón del país, la música argentina despide a un prócer silencioso y entrañable, consciente de que su legado ya forma parte de la eternidad.

(Con información de Infobae)

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