
Tal como había anticipado el mercado, la Reserva Federal (Fed) decidió subir las tasas de interés unos 25 puntos básicos, hasta el 4%. Se trata de la primera vez desde 2023 en que el banco central norteamericano da marcha atrás en la flexibilización de su política monetaria. Una inflación que no logra acercarse a la meta del 2% anual y la volatilidad en los precios de la energía que causó la guerra en Medio Oriente fueron los factores determinantes.












