
Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atribuyó los devastadores incendios forestales al manejo de los bosques por parte de Canadá e incluso amenazó con tomar represalias, un estudio internacional concluyó que el cambio climático provocado por la actividad humana duplicó la probabilidad de que se produjeran las condiciones extremas que favorecieron la propagación del fuego. Los investigadores señalaron que el aumento de las temperaturas y la sequía, impulsados por décadas de emisiones de combustibles fósiles, explican gran parte de la magnitud de la emergencia.











