
Parches

No es un problema provincial. Es el Norte Grande el que está afectado y ello llevó a que UNINOR, la entidad que nuclea a las uniones industriales del NOA y del NEA, plantearan la situación a las máximas autoridades de la Secretaría de Energía de la Nación en una reunión de la que tomó parte el salteño Eduardo Gómez Naar.
Por la urgencia en su resolución, dos fueron los pedidos que se expusieron: la habilitación de mayor capacidad de transporte desde la Cuenca Neuquina para Naturgy NOA y la instrumentación de gestiones e inversiones necesarias para concluir las obras de reversión de las cuatro estaciones de bombeo del Gasoducto Norte. Estas medidas son las que permitirán un abastecimiento energético competitivo y previsible, sin el cual no es posible fortalecer la producción, preservar el empleo y consolidar el desarrollo de las diez provincias que integran el Norte Grande.
Muy lejos quedaron los tiempos en que se aseguraba que la reversión del Gasoducto Norte permitiría un gas cuatro veces más barato que, cuando se lanzó la obra en 2023, se importaba desde Bolivia. Desde ese momento a la fecha se observó con entusiasmo una inversión importante realizada para que en noviembre de 2024, el presidente Javier Milei inaugurara el ducto de más de 122 kilómetros que interconectó los Gasoductos Centro-Oeste y Norte desde La Carlota hasta Tío Pujio. Confiado en que es el sector privado el que con transparencia y eficiencia puede llevar adelante este tipo de emprendimientos, dejó en manos de la estatal ENARSA -bajo la incumbencia de su asesor Santiago Caputo- la licitación de obras complementarias para tornar operativa la reversión.
Sin embargo, la empresa adjudicataria de la adecuación de plantas compresoras en Salta y Santiago del Estero no pudo avanzar y se frustró el propósito de elevar la capacidad de transporte a 19 millones de metros cúbicos diarios con el fin de cubrir la demanda del Norte Grande. La razón simplemente se vinculó a la falta de pago de certificados de obra, práctica en la que suele incurrir el gobierno nacional puesto a sostener su objetivo máximo: el equilibrio fiscal.
En octubre de 2025, la contratista Esuco reclamó una deuda de 42.000 millones de pesos. Frente a la paralización de los trabajos, los empresarios y los gobiernos del norte comenzaron a demandar el avance de la obra a sabiendas que en la época de mayor consumo, que es la de invierno, el impacto iba a trabar la actividad productiva. El mandatario salteño fue enfático al reclamar que se tomen las previsiones para que la industria que tiene en el gas un insumo imprescindible, disponga del mismo y en las mismas condiciones que en el resto del país.
Su demanda, a la que se sumaron sus pares de Jujuy y Tucumán, no encontraron eco y se restringió la provisión a las empresas. Ello llevó a que la petrolera Refinor pusiera a disposición del mercado alrededor de 450.000 metros cúbicos diarios de gas, volumen que solo alcanzaba para cubrir apenas un tercio de las necesidades de la industria del norte pero a un precio que dobla al que se venía abonando. Se están sosteniendo algunos procesos productivos, pero con un fuerte incremento en los costos.
Del gobierno nacional solo se logró que se escucharan los planteos y un compromiso de respuestas concretas en una audiencia futura. En consecuencia, el reclamo que quedó en pie es el de tener soluciones estructurales porque los parches no contribuyen a sostener el crecimiento que necesita una región que sigue siendo marginal, pese a sus esfuerzos.
Salta, 04 de agosto de 2026




García Castiella y una pregunta necesaria: ¿Cuánto debe hablar quien tiene en sus manos la persecución penal del Estado?








