
Una encuesta revela que, si bien se le adjudica el triunfo de España al mérito deportivo, un tercio de los consultados sospecha de conspiraciones.
Ivana Chañi
La celebración del Domingo de Ramos representa el reconocimiento de Jesús como figura central de la fe y anticipa el relato de la Pasión que se leerá durante los próximos días.
Según la tradición, los fieles llevan sus ramos a bendecir para luego colocarlos en sus hogares como símbolo de protección y fe.
Este rito, que se repite en todo el mundo con variaciones según la vegetación regional, marca el punto de partida hacia el Jueves Santo (Última Cena), el Viernes Santo (Crucifixión) y culminará el próximo domingo con la Pascua de Resurrección.










