
Fracaso

Es cierto que el verano no solía ser considerado como una época alta para el turismo salteño pero en lo que va del siglo XXI, nuevas formas ayudaron a los argentinos a no abandonar una práctica social y cultural que les permite recuperar una mirada más alentadora sobre el porvenir. Hay nuevos estilos e, incluso, nuevos participantes que responden a la convocatoria a conocer su propio país y disfrutarlo desde el costado más agradable, en tanto las comunidades comparten lo mejor de sí en su papel de anfitriones.
Tratándose de una actividad que se realiza en todo el mundo, no menos importante es la tarea de colocar en la atención de los habitantes de cualquier lugar del planeta, a los destinos ya consolidados por sus paisajes, su historia y su cultura. Para ello juega un papel fundamental una infraestructura adecuada en materia de conectividad, alojamiento y seguridad, además de una difusión permanente.
Desde que el turismo se convirtió en la provincia en una política de Estado tuvo un recorrido ascendente que rompió la estacionalidad y aseguró la recuperación de las inversiones y una derrame en en los distintos puntos del territorio, resolviendo problemáticas locales al habilitar fuentes de trabajo y facilitar la radicación de emprendimientos productivos.
Si bien se está atravesando un período económico complejo en la Argentina, deben considerarse particularidades locales que están impactando en la situación en Salta, uno de los destinos turísticos más importantes. La caída de visitantes en el inicio de 2026 ha generado inquietud en la Cámara que representa a los distintos operadores, especialmente en la hotelería y la gastronomía y especialmente se ha señalado que profundiza los problemas que se arrastran desde el año anterior.
La preocupación es fundada, según muestran los datos objetivos presentados en el informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa referidos a la primera quincena de enero. La CAME tiene un prestigioso observatorio que sigue de cerca la evolución de las pymes, buena parte de las cuales prestan servicios al turismo, y ha señalado que la de este verano es una temporada que se está presentando con mejores indicadores que los esperados. Destinos como Puerto Iguazú, Ushuaia, Bariloche, Mendoza, Villa Carlos Paz, que siempre estuvieron a la par de Salta, muestran registros de ocupación hotelera incluso por encima de las previsiones. No es lo que ocurre en la Provincia, que tiene resultados superados hasta por localidades emergentes de la región.
Los empresarios del sector han llamado la atención sobre lo que puede estar incidiendo en una mala temporada. Salta se ha convertido en un destino al que le falta promoción pero también se deben actualizar sus propuestas para captar a los visitantes. Desde uno de los sectores que se ha incorporado a la prestación de servicios, como es el de los alquileres temporarios, se hicieron observaciones que recogen del contacto personal y permanente con los clientes. Han señalado que el destino que eligen es la vecina provincia de Jujuy, que ha ampliado su oferta de atractivos y la estadía se extiende. La de Salta no se ha renovado por lo menos en la última década y algunas propuestas han decaído.
En la cuestión juegan muchos factores que deben ser considerados en el marco de la articulación entre lo público y lo privado. El Estado debe revisar sus políticas y los operadores actualizar sus prestaciones, con capacitación respecto de las nuevas tecnologías para aprovechar sus beneficios.
No hay razones -excepto la desidia o la ineficiencia- para justificar lo que se puede observar como un fracaso.
Salta, 26 de enero de 2026



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