
Así lo denunció la joven y su defensor durante la audiencia en la que se pedía su libertad y sobreseimiento.

Al finalizar la audiencia fue trasladado a la Alcaidía de Tartagal donde permanecerá detenido. El joven ya tenía una condena anterior, por lo que la jueza ordenó la unificación de ambas en la pena única de doce años de prisión de ejecución efectiva.
El 26 de agosto del año pasado, encontrándose con prisión domiciliaria en su casa de Villa Güemes en Tartagal cuando rompió la tobillera de monitoreo que tenia colocada y se dio a la fuga.









