Negociaciones
El frente común que han construido los gobernadores ha comenzado a mostrar algunas fisuras, que se manifiestan en el silencio que sucedió a la reunión que los Ministros de Economía de todo el país mantuvieron con un enviado del titular nacional de esa cartera. El objetivo era perfeccionar la propuesta que los mandatarios elevaron al Ejecutivo, junto al ruego de un diálogo con el gobernante libertario.
Todo indica que la legítima demanda de los gobernadores sigue siendo tratada como una pretensión que deberá esperar para ser satisfecha. La imagen de la relación, que institucionalmente es relevante, se construye en base a declaraciones sectoriales y a muchos trascendidos que no pueden alcanzar el carácter de información oficial. Al parecer, ninguna de las dos partes tiene interés de dar una versión precisa de lo que está ocurriendo.
Si bien no es un dato que ´pueda apreciarse como saludable, atento a la crisis que agobia a importantes franjas poblacionales y amplios sectores productivos, al menos puede reconocerse que indica que hay negociaciones y que deben cuidarse, porque una ruptura a esos niveles puede acarrear severos perjuicios. Definitivamente, la estrategia de los gobernadores de unirse detrás de un planteo común tendrá una prueba de fuego cuando la próxima semana se gire al Senado de la Nación la propuesta para una nueva modalidad de distribución de recursos. Tal propósito todavía es una aspiración.
El trabajo de acercamiento entre los representantes de las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires ha sido muy prolijo y aunque públicamente se ha reconocido que la propuesta tiene indiscutibles razones que la validan, algunas de ellas también pueden contribuir a su fragilidad. No pocos distritos están tocando el límite de la asfixia financiera, mientras crecen sus obligaciones en materia de obras y servicios esenciales y esa condición torna a sus gobiernos muy vulnerables.
Salta viene haciendo gala de sus logros fiscales, con cinco años de equilibrio en sus cuentas y acreencias de miles de millones de pesos por parte de Nación que, según ratificó el titular provincial de Economía, no va a renunciar. Además, a junio pasado, alcanzó una significativa reducción en su stock de deuda respecto de diciembre de 2019, cuando Gustavo Sáenz asumió su primer mandato. Por entonces ascendía a 640 millones de dólares y al 31 de mayo último, ese monto se redujo a 372 millones; esto es, un 42% menos.
De la misma manera que el gobierno de La Libertad Avanza impone el superávit fiscal como único propósito de gestión, con la misma fuerza el gobierno provincial pretende mantener su compromiso con el orden, la previsibilidad y el equilibrio fiscal, según la información oficial. En esa puja, se toma lo que se ofrece y la presión por mayores recursos permite el paréntesis de negociar algún parche.
El ministro Roberto Dib Ashur no acompañó a sus pares en la reunión de este martes y desde ayer atiende a los enviados del gobierno nacional, que trajeron a Salta una misión técnica del BID para avanzar en la posibilidad de financiar mejoras en la Ruta Nacional 51, que Salta considera clave para la producción y la integración regional.
Cuando no hay pan, buenas son tortas, dice la sabiduría popular, que advierte también sobre el riesgo de quedarse sin ambos.
Salta, 02 de julio de 2025