La documentación propagandística se encontraba en el subsuelo del Palacio de Tribunales. Ingresaron al país en 1941, durante la Segunda Guerra Mundial.
“Por una sonrisa de mamá” ofrece actividades de costura, bordado y tejido a madres que acompañan a sus hijos en terapia. El taller abrió una convocatoria para sumar voluntarios.