La documentación propagandística se encontraba en el subsuelo del Palacio de Tribunales. Ingresaron al país en 1941, durante la Segunda Guerra Mundial.
El anuncio lo realizó el vocero presidencial, Manuel Adorni, quien aseguró que la administración libertaria tiene un "compromiso inclaudicable" con los derechos humanos.
"No creo que censuremos nada", dijo el presidente Donald Trump al referirse a las más de 80.000 páginas de archivos relacionados con el magnicidio perpetrado en 1963.
Lo hizo en agosto pasado, cuando comenzó la intervención de la Unidad de Delitos Económicos Complejos que investiga la denuncia de más de 300 presuntas designaciones irregulares.