El negacionismo del terrorismo de estado en Salta

Opinion 30 de junio de 2022 Por Natalia Buira
Cuando el 24 de marzo de este año Aries publicó la columna por mi escrita titulada “el negacionismo del terrorismo de estado en Argentina” nunca pensé que a tan solo escasos tres meses escribiría nuevamente sobre el mismo tema.
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Cuando el 24 de marzo de este año Aries publicó la columna por mi escrita titulada “El negacionismo del terrorismo de estado en Argentina", nunca pensé que a tan solo escasos tres meses escribiría nuevamente sobre el mismo tema y es que ante las afrentosas esquelas públicas hacia las víctimas, familiares y sociedad toda de Salta por el fallecimiento de Ricardo Lona por parte de los integrantes de la Cámara de Apelaciones de Salta Dres. Elías, Rabbi-Baldi y Sola como así también del juez federal Leonardo Bavio, del Fiscal de Estado Agustín Pérez Alsina y del Colegio de Abogados de Salta a través de su Presidente Dr. Humberto Pedro Burgos y su vicepresidenta Dra. María Luisa Falconier Diez, no se debe guardar silencio. Hacer el correspondiente reproche y repudio frente a estas conductas asumidas por quienes representan nada más y nada menos que al Poder Judicial de la Nación en Salta, a la Fiscalía de Estado de la Provincia y al  Colegio de Abogados de Salta se lo debemos a las víctimas del terrorismo de Estado en Salta y a sus familiares en primer lugar y a la sociedad salteña toda de forma simultánea.

 

La Sra. Nora Leonard, integrante de la Asociación de Derechos Humanos Lucrecia Barquet, cuestionó en una entrevista que dio a Aries el 27 de junio las esquelas publicadas por actores de la justicia federal salteña que debían juzgarlo. Recordemos que Lona fue condenado por el encubrimiento en la desaparición forzosa del ex gobernador Miguel Ragone e investigado por la Masacre de Palomitas. Expresó refiriéndose a Lona “convalidó todas las represiones a los derechos humanos que hubo en Salta…a los familiares que iban desesperados, presentaban un recurso de amparo, y resulta que él los hacía un bollo y los tiraba en el canasto de la basura, delante de sus familiares” “El convalidó todas las aberraciones que se hicieron con la Masacre de Palomitas, con compañeros y compañeras que dependían de él. Tendría que haber renunciado y no avalar semejante masacre. Lo mismo pasó con Ragone en la época en que es secuestrado, inmediatamente  cierra la causa, no investiga nada, con otros familiares también o detenidos que denunciaban torturas…”.

 

En aquella columna publicada el 24 de marzo de este año expresaba: 

“El negacionismo del terrorismo de estado en Argentina es la actitud de negar el terrorismo de estado que se implantó junto a la dictadura cívico militar con el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.

Hay diversas modalidades de negacionismo del terrorismo de estado, unas explícitas y otras más disimuladas o sutiles.

Como formas explícitas de negacionismo encontramos la justificación de los hechos cometidos por el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, o bien referir que fue una guerra sucia, la teoría de los dos demonios, como si se hubiera tratado de dos sectores equivalentes que produjeron daños simétricos. Otra modalidad explícita de negacionismo es negar la existencia misma de los desaparecidos”

Otra forma no tan explícita pero que igualmente revela negacionismo del terrorismo de estado y es más sutil es esta de la que nos encontramos hablando aquí: participar el fallecimiento de Ricardo Lona y hacerlo de manera pública e incluso poniendo sus cargos y funciones como lo han hecho los tres integrantes de la Cámara Federal de Apelaciones y el presidente y vicepresidenta del Colegio de Abogados. 

El Dr. Agustín Pérez Alsina y el Dr. Leonardo Bavio si bien no pusieron sus cargos todos los salteños sabemos que hay un solo Fiscal de Estado y un solo juez federal N°1 y si cabría la existencia de algún homónimo el nombre de sus esposas en las esquelas impide cualquier confusión al respecto. Estas esquelas o participaciones públicas deben ser leídas como negacionismo.

Las esquelas, de la Justicia Federal de Salta y de Fiscalía de Estado, de extrema crueldad e injusticia hacia las víctimas, sus familiares y la sociedad de Salta se suman a los muy lamentables dichos del ex presidente Macri como de Darío Lopérfido cuando fue secretario de cultura de la ciudad de Buenos Aires referidos al número de desaparecidos y  reflejan todas ellas un desprecio del largo camino recorrido en materia de juicios y condenas a los crímenes de genocidio de la dictadura cívico militar que gobernó nuestro país entre 1976 y 1983 y se erigen como estandartes del negacionismo estatal, reeditando el dolor de los familiares de los desaparecidos y de los sobrevivientes implicando una gravedad institucional tal que no pasa desapercibida.

 Insto a quienes publicaron estas esquelas que se retracten de ellas, pidan perdón a víctimas del terrorismo de estado en Salta, a sus familiares, a los organismos de derechos humanos que durante tantos años actuaron buscando justicia y a la comunidad toda. Insto a los organismos de derechos humanos a que se hagan presentaciones ante el Consejo de la Magistratura de la Nación sobre este accionar ofensivo y afrentoso de los jueces federeales, insto a que se pronuncie el Sr. Gobernador de Salta sobre la actitud asumida por el Sr. Fiscal de Estado y que intervenga el Tribunal de Ética del Colegio de Abogados  por la esquela publicada por el presidente y la vicepresidenta de dicho Colegio.

También debe existir un acto de reparación.

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