¿La política es hacer o solo criticar?

Opinion 23 de junio de 2022 Por Antonio Marocco
El tiempo suele poner las cosas en su lugar. Pero no es solo el tiempo en realidad, son los hombres y mujeres que día a día les ponen empeño a las cosas que hacen y construyen. Los que trabajan en serio, los que trabajan con objetivos superadores, con honestidad intelectual y -sobre todo- en equipo.
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Son tiempos raros. Porque resulta que ahora los que hasta ayer eran expertos en pandemia hoy son expertos en energía, institucionalidad y opinología política en general. 

Es raro porque, al parecer, piensan que el solo hecho de ser oposición los inviste de legitimidad para casi cualquier barbaridad que se les ocurra decir. Y así es como atacan a un gobernador que le tocó administrar a una provincia en medio de la peor crisis de las últimas décadas, y que -aún en ese contexto- nunca perdió el apoyo popular.

Lo atacan porque está cerca de la gente. Lo atacan porque defiende a Salta ante los embates del egoísmo porteño. Lo atacan porque durante su gobierno se hizo una Constitución más progresista, con más límites al poder, con más control sobre los recursos públicos.

En fin, en realidad sabemos que atacan porque quieren posicionarse: porque están probándose el traje de candidato con frases provocadoras ante los micrófonos. 

Atacan porque a falta de ideas, propuestas y equipos de trabajo, es más fácil y más barato criticar. Y porque claro, los que más critican son los que nunca hicieron nada, los que nunca asumieron más responsabilidades que la de opinar sin mesura. Los que siempre defendieron más la bicicleta financiera de los poderosos que los bolsillos de los ciudadanos y los trabajadores de a pie.

Pero hay algo importante que también se debe desenmascarar: cuando atacan a un representante del pueblo casi siempre, en realidad, están criticando al mismo pueblo. La historia argentina y salteña está llena de ejemplos.

Piensan y dicen en sus mesas de café que los salteños son opas, que eligen mal o no se dan cuenta de las cosas. Y resulta que después, sin ponerse colorados, a esos mismos salteños les piden el voto. 

Estos que critican, señores, no son los representantes de la nueva política que la sociedad demanda. Al contrario: son la vieja política, de la época de los personalismos, los dogmas autoritarios y la subestimación de la sociedad como sujeto de derechos.

Afortunadamente, la pequeñez y la falta de visión de esos liderazgos constituyen su propio talón de Aquiles, pues no son capaces de pensar y construir nuevas mayorías.

Por el contrario, para los que abrazamos la política como una causa colectiva, solidaria y orientada hacia el progreso, entendemos que son fundamentales las mayorías populares. Es la única manera de orientar la acción pública hacia objetivos generales y no para profundizar los privilegios de unos pocos.

La política no es solo confrontar ni hacer partidismo, la buena política es hacer. Hacer el bien sin mirar a quién, como nos enseñaron nuestros padres y maestros a lo largo de la vida.

Y en esa línea quiero destacar que ayer, más de 50 asociaciones y fundaciones salteñas recibieron su personería jurídica. Son organizaciones sin fines de lucro que se constituyeron sin mayores ambiciones que hacer el bien por la sociedad, por sus pares.

En ese acto, hablaron dos personas que me conmovieron.
Elida Farfán fue una de ellas, de la escuela de negocios Lámpara Mágica. Se trata de una asociación que se dedica a educar financieramente a las mujeres, una deuda pendiente de la educación secundaria que también trabajamos desde el Senado y el ministro Matías Cánepa para que se incorpore prontamente en la currícula.

Élida dijo que una mujer que se empodera, que adquiere conocimientos y herramientas para la vida es como una lámpara que se enciende, y al compartirlo enciende a otras mujeres que multiplican el efecto: "Queremos que nuestra lámpara pueda iluminar a la sociedad", vaya si a cada mujer que capacitaron no le iluminaron un poco más la vida.

Otra de las personas que habló cuando recibieron la personería es  Luis González de “TEAmo como sos”, una ONG conformada por padres de chicos con trastorno del espectro autista: dijo algo que nos quedó grabado a todos: "Mientras los padres enseñan a sus hijos cómo es el mundo, nosotros tenemos la doble tarea de enseñar al mundo cómo son nuestros hijos".

 

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