
El que está transcurriendo es el "Año de la Grandeza Argentina". Así lo ha declarado por decreto el Gobierno nacional en una decisión que tiene una afilada arista de voluntarismo o es un desafío a una sociedad que sigue acumulando fracasos.


El Presidente de la Nación, mientras pronunciaba el miércoles de la semana pasada un discurso en un acontecimiento político institucional sin demasiada trascendencia manifestó como parte de la exposición, que el viernes empezaba “La guerra contra la inflación”.
Opinión24/03/2022 Guillermo Martinelli
Luego de ello el periodismo lo puso en la agenda de noticias trascendentes y el viernes el Presidente ratificó sus dichos y señaló que en primer lugar efectuaría una convocatoria a las cámaras empresarias y al sector sindical para, en una mesa tripartita con el Estado, encontrar mecanismos efectivos en esa guerra anunciada.
Es útil primero, determinar las causas de la inflación y luego señalar quienes se benefician y quienes se perjudican con la inflación. Sobre lo primero se dice que es multicausal y entre algunas de las causas se enuncian la emisión monetaria, la formación de precios. el costo financiero y la oscilación cambiaria entre las más sonoras.
Si nuestro país tuvo un crecimiento en el producto bruto interno (PBI) como se vanagloria el gobierno, significa que aun pese a la inflación los negocios funcionan y aumentan sus ganancias, precisamente, sectores del capital.
En tal escenario ¿será que la inflación perjudica los negocios en general? O por el contrario sólo a algunos y a otros paradójicamente les va mejor. En efecto hay un sector, básicamente el comercial y las pymes en particular, que frente a la inflación tienen una lucha cuerpo a cuerpo, la que se da con el consumidor. En esa situación hay algunas que pierden a raíz de la inflación, mientras que las grandes empresas, las formadores de precios, que en su mayoría se convierten en monopolios les va muy bien, al ser formadores y no tener competencia, ni control por parte del Estado se puede decir que para ellos “todo el campo es orégano”, es decir le es apropiado y fácil. A las grandes empresas que ponen los precios a su conveniencia y tienen aceitado el mercado, la inflación no les hace mella. Al contrario, tienen pingües ganancias y copan el mercado. En esa situación las PYMES por el contrario, pelean como “gatos panza arriba”, para subsistir y muchas de ellas terminan siendo absorbidas por las grandes y monopólicas empresas en una saga de largo tiempo. Veamos por ejemplo como Molinos Rio de la Plata o Arcor han incorporado a su grupo viejas y tradicionales empresas de alimentos que antes eran individuales. Así ocurre en casi todos los rubros como hierro, cemento portland, cerámicos, textiles, entre otros.
Me parece que el Estado difícilmente pueda encontrar renunciamiento a los beneficios que tiene con la inflación ese sector y que fue convocado al efecto.
No creo en el comportamiento piadoso de esos monopolios, lo que no ocurre ni acá ni en ninguna parte del mundo. Es el Estado el que no debe apuntar a la buena voluntad, sino claramente aplicar medidas que sean reales y firmes.
Así también con las otras causas que generan inflación, ya que al poco tiempo escucharemos de nuevo lo que dijo Juan Carlos Pugliese, Ministro del Presidente Raúl Ricardo Alfonsín: “Les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo”.

El que está transcurriendo es el "Año de la Grandeza Argentina". Así lo ha declarado por decreto el Gobierno nacional en una decisión que tiene una afilada arista de voluntarismo o es un desafío a una sociedad que sigue acumulando fracasos.

Es imposible ocultar una verdad obvia; de allí que la sabiduría popular asegura que no se puede tapar el sol con un dedo. El gobierno de la Provincia ya no puede ocultar severas dificultades financieras que están en el origen de crecientes problemas de gestión.

Dentro de poco vamos a tener leyes de países razonables. Es un anuncio que realizó el presidente Javier Milei y que, en realidad, se asumió como promesa porque se formuló en una virtual campaña electoral. En tanto se van acumulando los Decretos de Necesidad y Urgencia sin que el Congreso los trate conforme exige la naturaleza excepcional de estas medidas.

La última semana de enero está confirmando que la temporada turística en la provincia no colma las expectativas de los sectores vinculados a una actividad que los salteños aprecian por el impacto que tiene en una economía débil. Los datos referidos a la primera quincena no son positivos y las proyecciones tampoco lo son.

A días que se inicie el período extraordinario de sesiones, que se extenderá durante febrero en el Congreso, legisladores nacionales han requerido la presencia del canciller para que de explicaciones respecto de la incorporación de la República Argentina como miembro fundador del Consejo de Paz, creado por el presidente Donald Trump. Es una de las 20 naciones que aceptó sumarse a la polémica iniciativa.

A medida que se acerca febrero, se intensifican las negociaciones en el ámbito parlamentario. Desde la oposición se han cuestionado las limitaciones de la agenda de temas a tratar en extraordinarias mientras el oficialismo intenta resguardar las principales iniciativas que debe analizar el Congreso.

Expertos de la ONU advirtieron que la decisión de poner fin al financiamiento de la asistencia jurídica de los menores no acompañados involucrados en procesos migratorios implica una “grave violación” de los derechos de los niños.
La Justicia analiza el reclamo del gigante del ecommerce argentino en medio del fuerte crecimiento de importaciones vía courier

El presidente del Ente Mixto de Turismo de Entre Ríos destacó la diversidad natural, cultural e histórica de la provincia y aseguró que el objetivo es sostener el turismo durante los doce meses, más allá del verano.

La directora provincial de Desarrollo Turístico señaló en Aries que la provincia tuvo un buen arranque de temporada y confía en un repunte durante la segunda quincena de enero, impulsado por los grandes festivales y la diversidad de paisajes.

La exministra de Seguridad , Sabina Frederic, cuestionó el proyecto que impulsa el Gobierno nacional y sostuvo que el debate busca desviar la atención de problemas estructurales.