Guillermo Moreno: “Después de Mauricio Macri, vino Alberto Fernández, así no hay cuerpo que aguante"

Política 12 de enero de 2021
El exsecretario de Comercio Interior consideró que la gestión del Presidente es “improvisada”, y citando a Cristina Fernández, aseguró que es “un funcionario que no funciona”
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En el juego de las comparaciones entre presidentes de la reciente historia argentina, Guillermo Moreno considera que Alberto Fernández perdió la partida. Duro con la actual administración del Frente de Todos, el exsecretario de Comercio Interior considera que es “improvisada”, asegura que es “peor” que la de su predecesor, Mauricio Macri, y augura que el Gobierno perderá las elecciones de octubre, no contra el macrismo, sino contra el propio peronismo.

En un reportaje con Infobae vía Zoom, Moreno se muestra locuaz y hasta jocoso al apuntar todos sus cuestionamientos políticos hacia la figura de Alberto Fernández. En ese sentido, el polémico exfuncionario, distanciado del kirchnerismo y al frente de un espacio llamado “Principios y valores”, cuestiona con acidez al jefe de Estado pero evita opinar sobre la vicepresidenta Cristina Kirchner y los ministros del Gabinete Nacional.

“El que no funciona es el Presidente”, resume, en alusión a la famosa carta crítica de los funcionarios nacionales que CFK publicó el año pasado.


¿A qué atribuye los problemas en la difusión de medidas clave en el delicado contexto sanitario? ¿Cree que el Gobierno tiene un problema de comunicación?

-Para mí, el Poder Ejecutivo es unipersonal. Por lo tanto, el gobierno es Alberto Fernández. Si no, lo dejamos en una generalidad. Y yo soy de una generación para la cual, si se equivocaba el cadete, la culpa la tenía el gerente. Si algo no funciona en el Ejecutivo, es responsabilidad de Fernández, porque finalmente es él quien eligió a sus colaboradores. Con Alberto Fernández tenemos un problema de aptitud. Yo lo conozco hace 30 años: esto que se ve es un Alberto Fernández puro. Por lo tanto, si él no cambia su manera de reflexionar... Para una buena gestión, es necesaria una buena reflexión, un buen marco teórico y fundamentalmente, una buena acción. Sin una buena reflexión es imposible llevar a buen puerto el barco. Esto es lo que le pasa a Alberto Fernández: no sabe. Su problema es que es un buen operador periodístico, un hombre que sabe poner títulos, pero a la hora de ejercer la primera magistratura, pasa lo que se está viendo.

Habló de cambiar la manera de reflexionar, ¿cree que esto es posible?

-Él ha dicho que es socialdemócrata. En la Argentina, los gobiernos socialdemócratas piensan mal. Pasó con Alfonsín, con De la Rúa, con Chacho. Alberto no va a ser la excepción. Son muchachos que no reflexionan adecuadamente. No tienen a la verdad como criterio de realidad. Es un criterio muy complicado. Él se ve al espejo y se autopercibe exitoso. Es un lío muy grande. Hay un viejo dicho que dice: equipo que gana, no se cambia. Y venís perdiendo todos los partidos... Alberto es una cosa muy extraña. Está perdiendo por goleada y piensa que está ganando. Hasta que él no interprete la realidad como corresponde... para eso tiene que cambiar su cosmovisión profunda. Tiene que pasar a ser socialdemócrata y pasar a ser peronista. Quizá le estamos pidiendo un imposible. Si no cambia la forma de pensar va a un fracaso rotundo.

Alberto Fernández fue jefe de Gabinete de un gobierno al que le fue bien en un contexto económico y social complicado...


-No tomaba él las decisiones, Kirchner no necesitaba que le dijeran qué hacer. Kirchner daba las órdenes. Nunca hubo una reunión de gabinete.

¿Cree que el gobierno de Alberto Fernández es comparable con el de Néstor Kirchner, como deslizó el Presidente, por el contexto?

-¿Cómo vas a comparar un gobierno exitoso con esto? Tampoco podés comparar a un socialdemócrata como Alberto Fernández, con un peronista como Néstor Kirchner. Son incomparables. Solamente una cabeza como la del Presidente puede hacer una comparación así. Kirchner lo siguió a Duhalde, quien había generado los equilibrios macroeconómicos que tenía que generar. De hecho, es él quien elige a Kirchner como su candidato. Pero este lo sigue a Macri. Es obvio que recibió el gobierno en unas condiciones desastrosas que había dejado el vago e ignorante de Macri. Pero él las empeoró. Es una cosa espantosa, una calamidad, lo que está pasando. Porque después de Alfonsín, vino Menem. Después de De la Rúa, vino Duhalde. Pero si después de Macri viene Alberto, no hay cuerpo que aguante.

¿Hay lugar para el albertismo?

-¿Qué sería el albertismo? ¿Las 20 verdades que escribió? Si esas son las veinte verdades albertianas... Siempre para un roto hay un descosido. Quizá haya albertismo, pero me tiene sin cuidado.

¿Coincide con Cristina Kirchner en que hay ‘funcionarios que no funcionan’?

-Para mí, el que no funciona es el Presidente. La responsabilidad es de la cabeza. Perón decía: el pescado se pudre por la cabeza. Para mí, hablar de un ministro o un secretario... es el Presidente el problema. Los funcionarios son cuestionados porque no se animan a cuestionarlo a él. ¿Le vas a echar la culpa al subsecretario? ¿A la ministra de Seguridad? Es un tema del Presidente. Ginés García no sabe gestionar la compra de medicamentos. Si es médico, ¿dónde va a haber aprendido a gestionar? El Presidente tiene que saber gestionar una operación comercial. Y si no lo sabe, tiene que poder llamar a alguien que sepa. Si no, es un desorden.

Con esta mirada, ¿cree que el gobierno puede perder las elecciones?

-Las va a perder contra el peronismo. No contra Macri. Carrió va a poner simpatía a la campaña. Pero el oficialismo va a perder contra el peronismo, que no se siente identificado con el gobierno. Va a presentar su fórmula y va a ganar. Hablamos de los distritos donde no hay gobernadores peronistas.

¿Qué necesitaría para ganar las elecciones este año?

-Alberto Fernández debería dejar de ser socialdemócrata, tomarse un fin de semana largo, leer ‘La comunidad organizada’, ‘La conducción política’, ‘La fuerza es el derecho’, ‘Las 20 verdades peronistas’, hacerse peronista de cuerpo y alma, y empezar de vuelta.

¿Cree que hay sectores que quieren una revolución dentro del Frente de Todos?

-Si habla de una revolución marxista, desde ya que no, el peronismo nunca atentó contra el derecho a la propiedad. Pero si él niega la capacidad de transformación del peronismo, es otra muestra más de que está muy desordenado. El peronismo siempre viene a transformar, no hay dudas. Si él está pensando, porque debe haber dentro del FDT algunos que acompañan que son marxistas. Quizá se refiere a eso. Si es así, coincido. Pero no creo. Dice cosas que no se entienden.

Usted cuestiona a Martín Guzmán; ¿cuál es el perfil que según su visión, debe tener un ministro de Economía?

-Yo no lo cuestioné, dije: ‘pobre’. Dos meses antes de ser ministro de Economía trabajaba en Nueva York, o en Washington, se cortaba el pelo allá, iba al gimnasio allá. No conoce a Rocca, no conoce a Eurnekian, ni a Moyano ni a Yasky. A lo sumo se lo puede calificar como intrépido. Le dieron la llave de un lugar que no conoce y la agarró. Pero no es culpa de él, sino de quien le dio la llave. No existe el economista universal. Esta es una ciencia social, no es estudiar las derivadas de una función. Tiene que ver con el pueblo en el que va a impactar.

¿Cree que el Gobierno va a poder sostener una política de reducción del déficit fiscal y acordar con el Fondo Monetario Electoral, en un año electoral?

-Son palabras que él dice, pero que en la acción no se ven. Él aumentó el déficit fiscal que recibió, y maximizó el déficit del sector externo que recibió. Lo quiere resolver solamente por el lado del gasto, no se le ocurre que puede salir a recaudar en algún otro lugar. Es un esquema de aguantar, no de agarrar el toro por las astas. No está haciendo lo que tiene que hacer un peronista, que siempre hace lo que tiene que hacer. Como buen socialdemócrata, hace que hace, y no hace nada.

¿Hay falta de confianza de los inversores en la Argentina?

-Con 14 puntos de déficit fiscal y el tremendo déficit externo, no podés hacer un proyecto de inversión. El problema con el Fondo, hoy, es que no hay manera de llenar la hoja. Ahora no se sabe cuánto facturó la Argentina en dólares. No es una cuestión de confianza: hoy no podés hacer un cálculo económico-financiero. Techint no sabe cuánto factura la Argentina en dólares. No sabe el PBI. No podés formular un proyecto de inversión, porque no sabés el tipo de cambio en la Argentina.

A Alberto Fernández lo seleccionó Cristina Kirchner. ¿Qué rol tiene hoy la vicepresidenta?

-El Ejecutivo es unipersonal. Ahora, si en la bolsa de los fracasados, aparte de poner a Alberto Fernández, queremos poner más dirigentes, a mí no me gusta. Yo prefiero que la bolsa de los fracasados esté ocupada por la menor cantidad de dirigentes. No la pongo ni a Cristina ni a Massa. Ambos son responsables de esto, sobre todo Cristina. Lamentablemente, corre en la suerte de Alberto Fernández. Pero ella no es la que está tomando las decisiones. Eso es evidente. El carácter del gobierno no lo da su política cultural, sino lo que hace en Seguridad, en Relaciones Internacionales y en Economía. Las tres son áreas exclusivas del Presidente. Y fracasó. Entiendo que algunos quieren llenar de dirigentes peronistas la bolsa, pero mi opinión es otra.

¿Cómo evalúa la estrategia sanitaria del Gobierno?

-El Presidente tiene un pecado de origen cuando dice que entre la salud y la economía, elige la salud. Para tener buena salud hay que tener buena economía. ¿En qué cabeza cabe lo contrario? Es sentido común. El Presidente tiene 60 años y en determinados tipos de personaje, el sentido común es el menos común de los sentidos. Alberto Fernández no tiene sentido común.

¿Qué opina entre el cambio de idea desde la imposición de restricciones a la circulación desde la Nación a que cada provincia elija qué medidas tomar?

-Es la forma en que él razona. El Presidente hace buenos títulos de los artículos periodísticos. Hace frases como: ‘Con Cristina no alcanza, sin Cristina no se puede’. Como frase está buena, pero cuando se empieza a analizarla, no tiene nada detrás. Son sólo títulos. Razona mal y escribe mal. Es un momento que piensa que sabe de todo. Habla conmigo y sabe de economía, habla con los obispos y enseña teología. Y al final, no sabe nada. Se está equivocando hasta en los decretos, que deberían ser su especialidad. Tenemos un problema de aptitud, con Alberto Fernández. Encima se mira al espejo y piensa que estamos bien. Alberto Fernández es un posmoderno, no hay pasado, ni futuro, sólo hay presente. Por eso no planifica. Tenemos un Presidente que dice que no cree en los planes. Parece una joda.

Dijo que Alberto es peor que Macri, ¿cree que Larreta y Macri son lo mismo, como planteó Cristina?

-Son del mismo espacio político, pero Larreta es un gerente que recibe órdenes. No es el director de la compañía, ni lo va a ser nunca.

Tiene planes presidenciales.

-La democracia permite esto. Pero no es un tipo de pensamiento, sino de ejecución.

¿Podría ser competitivo en 2023?

-Una sucesión entre Macri, Alberto y Larreta sería más que una calamidad.

¿Confía en la vacuna rusa, se la aplicaría?

-Sí. La única que no me daría es la inglesa. Mientras tengan usurpado nuestro territorio, la discusión con los ingleses es global. En cambio, va Alberto Fernández a hablar a Gran Bretaña de la vacuna con los ingleses, porque le gusta decir Oxford.

El Gobierno acaba de ceder ante el reclamo de entidades gremiales por las exportaciones de maíz y el paro continuó. ¿Hizo bien al aplicar las restricciones, y luego ceder?

-A Alberto le gusta improvisar. Dice que le falta maíz, cierra; después dice que sobra maíz, abre. Es todo parte de una improvisación.

¿Cómo evalúa la gestión de Axel Kicillof?

-Los grados de libertad del gobernador fueron muy pocos durante el gobierno de Alberto Fernández.

¿Habla con Amado Boudou?

-Hablé cuando estaba preso.

¿Hay presos políticos en la Argentina?

-Había presos políticos con Macri, hay presos políticos ahora. No cambió nada.

¿A qué se debe?

-Son decisiones que tiene que tomar el Poder Ejecutivo o el Legislativo. No es un problema de la Justicia. La Justicia opera de acuerdo a sus marcos. Ahora tiene que resolver Alberto Fernández o el Congreso y habrá que construir las mayorías o minorías.

¿Existe el lawfare que denuncia Cristina Kirchner?

-Yo creo que vivimos en un estado de derecho, y en el macrismo también era así. No estuve de acuerdo cuando se dijo que había una dictadura. Yo viví una dictadura. Hay jueces probos, y jueces que no. Yo fui condenado en un juicio donde cinco fiscales decían que no había delito. Pero no por eso voy a decir que no hay estado de derecho. Me parece que esto tiene que tener resolución en el marco de la política. Utilizar una justicia como pretenden utilizarla algunos muchachos de la política, por ejemplo, Macri, que le gusta escuchar, a su familia, iba a mis actos y me escuchaba... mandaba espías a los actos de Moreno. Yo hice un acto el fin de semana en San Nicolás y entraban y sacaban fotos. Ahora, vivimos en un estado de derecho y eso es lo relevante. Después, habrá que mejorar.

Infobae

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