Advertencia

Opinion 21 de diciembre de 2020
Aunque se avanza en temas fundamentales, como el aborto y una nueva fórmula de movilidad jubilatoria, la preocupación dominante en los gobiernos sigue siendo la emergencia sanitaria, provocada por la pandemia de coronavirus. No hay cifras elevadas pero son nuevamente crecientes las que se refieren a los infectados y si bien se estima que en días nada más llegarán las vacunas, no hay certezas. Y no es un buen dato.
vacuna covid

La única precisión es que la vacuna con la que se ha comenzado a inmunizar a buena parte del mundo occidental no llegará por ahora a la Argentina. El Ministro de Salud de la Nación irá al Senado a explicar las razones por las que no hay aún un acuerdo con Pfizer y ahondará en las que justifican que la que estará disponible sea la rusa Sputnik V. Seguramente ratificará que la que en parte se producirá en el país –la de AstraZeneca- se ajusta más a lo que Argentina necesita porque es lejos la más barata y las condiciones de conservación requieren temperaturas de frío de heladera, como lo explicara un referente de la oposición, como es el ex ministro macrista Adolfo Rubinstein.

Desde el Gobierno Nacional se aseguró el último fin de semana que se está haciendo todo lo posible para que antes de Navidad, se disponga para todo el territorio de un primer lote de 300 mil vacunas procedentes de Rusia. Es la cifra que Salta necesita inmunizar en lo inmediato, según destacó Francisco Aguilar, quien acaba de abandonar la conducción del Comité Provincial de Operaciones de Emergencia.

De este médico, el Gobernador dijo que es irremplazable por lo que su partida parece un paréntesis estival ya que él mismo se preocupó de aclarar que vuelve si es necesario.  Sus consideraciones indican que es posible que así sea porque por ahora no se sabe cuándo, cuáles ni cuántas vacunas llegan. Pero más aún,  pasan dos cosas: primero que no se sabe cuándo, ni cuántas llegan. Además, tampoco hay certezas que con una campaña de vacunación masiva se supere la pandemia o baje su mortalidad,  a partir de la disminución de neumonías.

Centrarse en las consideraciones de quien tomó la conducción del COE cuando las cifras de Covid positivos eran elevadas y crecientes en todo el territorio provincial y pocas áreas estaban marginadas de la propagación comunitaria del virus, no es desacertado. Francisco Aguilar se va cuando la situación de la pandemia claramente está mejor; estable y tranquila, según sus propias palabras. Sin embargo, no descarta un brote en algún momento del verano y una segunda ola para el otoño. 

Y ese es el punto que debe atenderse en este tiempo. La semana que se inicia contiene una de las celebraciones más importantes de la fe católica y la próxima, convoca al mundo a cerrar un año sobre el que todos tienen algún reparo. Ambos acontecimientos cada año motivan celebraciones cuya principal característica es el encuentro de decenas o centenares de personas en templos, salones de fiestas y, especialmente, en domicilios particulares. No se espera que se suspendan ni se limiten.

La mayoría está actuando como si la pandemia ya hubiese pasado. Y frente a esa conducta vale atender la advertencia de quienes saben: esto no pasó, todavía hay enfermos, todavía hay circulación viral. A cuidar y cuidarse.

Salta, 21 de diciembre de 2020

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