
Evita, 74 años después: del duelo popular a una identidad que todavía marca al peronismo
Ivana Chañi
A 74 años de la muerte de Eva Perón, su figura permanece mucho más allá de la dimensión histórica de aquel 26 de julio de 1952. Para el historiador Nicolás Gana, su desaparición modificó estructuras concretas del primer peronismo, pero también consolidó una forma de construir identidad política que todavía permite leer al movimiento en el presente.
En su columna en N&N, por Aries, Gana planteó que el vínculo del peronismo con conceptos como el amor, la lealtad, el dolor, el sacrificio y la felicidad no era accesorio. Esas emociones formaban parte de la manera en que Perón y Evita construían su relación con las bases.
La muerte de Evita dejó, al mismo tiempo, consecuencias políticas concretas. La rama femenina del Partido Peronista perdió peso hasta desaparecer y la Fundación Eva Perón terminó absorbida por otra estructura estatal. Para Gana, su ausencia representó un verdadero punto de quiebre en la conducción y organización del movimiento
Conceptos como lealtad, amor, felicidad, dolor y sacrificio no aparecían sólo como sentimientos personales, sino como parte de una identidad política que buscaba construir un vínculo directo entre los dirigentes y las bases populares.
Gana explicó que esa dimensión ayuda a comprender por qué la muerte de Evita trascendió el hecho individual y se convirtió en un acontecimiento que modificó la estructura y la identidad del movimiento.



Diputados vuelve del receso: impuestos, robo de cables y turismo minero en agenda


El canciller de Brasil citó al embajador argentino tras los ataques de Milei

Nación ordenó un fuerte achique de la CNEA: qué puede pasar con su estructura y los trabajadores

Vuelven las clases en Salta: 450 mil estudiantes inician el segundo semestre


Operativos del Registro Civil: dónde tramitar DNI y pasaporte esta semana en Salta


