
A pesar de que el aumento de los servicios públicos fue generalizado, su impacto sobre el bolsillo no fue homogéneo en los distintos tipos de hogares. Desde el cambio de gobierno, los sectores más bajos fueron los que experimentaron una mayor pérdida de ingresos disponibles por las subas de tarifas, con algunos casos en donde los hogares deben destinar más del 20% de sus recursos al pago de la luz, el gas, el agua y el transporte.














