
Cordura y poder

Esos padecimientos se muestran en sus conductas personales y también en las decisiones de Estado. Trasladando así las consecuencias a amplios sectores de la población de su influencia.
Ciertamente, no se trata de un fenómeno exclusivo de nuestro tiempo.
Cuando no existían las comunicaciones con la instantaneidad y la ubicuidad contemporáneas, con frecuencia, sólo los muy cercanos conocían esas rarezas. En algunos casos los testimonios trascendieron y se registraron en la historia.
En ocasiones los relatos del pasado y del presente tienen algo de simpático. Sobre todo, para aquellos a quienes no afectan los daños originados por las decisiones atrabiliarias.
Es llamativo cómo los partidarios de una ideología o los beneficiados por el curso de los acontecimientos suelen desarrollar especial tolerancia y simpatía por las extravagancias del poder amigo. O al menos por el poder enemigo de los enemigos.
Todo mientras esas extravagancias no empiecen a tocar orillas cercanas. Porque esto también suele ocurrir.
Jamás se puede seguro respecto al rumbo de los acontecimientos cuando el poder está en manos de extraviados.
Un vistazo a la historia y al panorama presente en tantos lugares, lejanos y cercanos, alcanza para desarrollar la actitud de alerta por los rumbos que acechan.
También para no dejar de hacer opinión de modo que prime la sensatez y las decisiones de alcance social sean para el bien de todos los involucrados.










Invitan a una jornada gratuita para aprender a detectar síntomas de esclerodermia




