La agenda de distracción
Días grises. Y en la persistencia de la lluvia se va despidiendo el verano salteño.
A 1600 kilómetros, la pantalla partida de los noticieros muestra en simultáneo los gases, la represión y un escándalo en el Congreso. La Argentina en su versión libertaria y efervescente. Chicanas en las redes, pancartas, humo y fuego.
En contraste, apenas unos días atrás, las pantallas mostraban el drama de una ciudad entera bajo el agua. Bahía Blanca. Temporal histórico aunque no imprevisto. Muertos, desaparecidos, miles de evacuados, y un país entero en vilo, colaborando. Frente a la tragedia la reconstrucción es colectiva. La gente de a pie junta donaciones, envía dinero a algún alias, se suma como voluntaria. La gente de pie es la que hace andar a la Argentina, la que impide que todo se rompa o se termine de romper, la que pone el cuerpo mientras la más mezquina dirigencia política piensa en la ventaja electoral.
Es curioso. La mayoría de los argentinos vio lo mismo. Una y otra vez las mismas imágenes en loop. Para algunos, habrá sido una respuesta justa frente a la insurgencia; para otros, una represión atroz y desmedida. Será difícil ponerse de acuerdo con tantos debates abiertos y prejuicios afianzados. Algunos hablarán de barrabravas golpistas, otros de solidaridad con los jubilados. Algunos se indignarán por los daños en los alrededores del Congreso y otros denunciarán represión y censura a la protesta. Mientras tanto, mientras se discute todo, mientras se repiten las imágenes de los incidentes una y otra vez, ya casi nadie habla de la jubilación mínima y los recortes del PAMI a los jubilados. Hay que reconocer la efectividad para desviar la agenda. La Argentina sigue discutiendo formas y estilos, sigue discutiendo un continente sin contenido.
En Salta debemos hacer el esfuerzo de no distraernos. Mirar mucho la televisión o el celular suele implicar mirar menos lo que pasa en la realidad. Hay salteños que están al tanto de las inundaciones en Buenos Aires o Tucumán pero no saben que un alud destruyó un tramo de la Ruta 51 en la zona oeste de nuestra provincia. Aunque en menor escala, también el temporal dejó a familias salteñas aisladas, muchas de ellas perdieron todo. Por eso la noticia de que el Gobierno Nacional abandonará el mantenimiento de las rutas nacionales cayó tan mal, tan inoportuna, tan desaprensiva. Pero era de esperarse, y no será la primera vez que la Provincia —con sus limitados recursos— se haga cargo de hacer lo que hay que hacer, aunque a la Nación no le importe. La rebeldía en el Norte de la Patria siempre fue así: frente a la indiferencia del puerto no somos de los que se quedan mendigando ni de brazos cruzados.
Se viene un breve tiempo electoral en nuestro pago chico que ayer se aceleró con la presentación de los frentes que participarán de la compulsa. Los salteños vamos a debatir en las urnas los proyectos que queremos para el futuro. La oposición no ha logrado articular una alternativa y su fragmentación evidencia la incapacidad de lograr acuerdos trascendentes que superen las ambiciones personales de gran parte de la dirigencia. A favor nuestro, el proyecto del espacio oficialista es claro, es el mismo que propuso en 2019 el gobernador Gustavo Sáenz y que la gente acompañó desde entonces en cada comicio: una Salta que abandone la dependencia estructural y transite hacia el desarrollo regional autónomo. Nuestro mensaje para las elecciones provinciales es claro, es darle fuerza a la transformación de nuestra provincia, y es sobre todo —frente al acecho del pasado— darle un nuevo impulso al futuro.
Te puede interesar
Riesgo
La comunidad sanitaria lanzó la advertencia respecto de la reaparición de enfermedades que estaban erradicadas o muy controladas respecto de su expansión. No es un problema local, es mundial y pone a la humanidad ante la obligación de asumir su cuota de responsabilidad en esta situación.
Control
Un incipiente debate sobre el control público se está insinuando en Salta. Algunos especialistas y pocos referentes de la política suelen poner atención en esta cuestión y generalmente es a raíz de algún hecho puntual que dispara las consideraciones.
Tecnología y humanismo
Se nos escurre el penúltimo mes del año. Los calores avisan y no son pocos los comercios que ya cambiaron la decoración habitual por motivos más navideños. Como siempre, el deseo de que empecemos un diciembre con salud, trabajo, en familia y en paz.
Equilibrio
Sobre el cierre del período ordinario de sesiones del Congreso, los gobernadores han consolidado su papel de árbitros en la puja entre el oficialismo y la oposición. Su intervención ha logrado que el recinto permanezca cerrado hasta que en sesiones extraordinarias avance el proyecto de presupuesto 2026.
Turismo
Es una cuestión de estilo la que llevó a que el presidente Javier Milei calificara al último fin de semana largo como el más exitoso de la historia y está a punto de establecer otro similar para el primer feriado de diciembre. Sin embargo, hay sectores que reconocen que pudo haber sido mejor.
Con saco militar
Y acá está el punto: una democracia madura no puede darse el lujo de jugar con equilibrios que costaron décadas, vidas y consensos históricos. No se trata de dramatizar, pero tampoco de banalizar decisiones que tocan fibras sensibles de nuestra identidad democrática.