Violencia en San Lorenzo: “No podemos normalizar la solución de los problemas a los golpes”
Tras el violento ataque a jóvenes en una fiesta electrónica en San Lorenzo en la madrugada del domingo, la licenciada en psicología Fernanda Domínguez reflexionó- en Aries- sobre la violencia juvenil, advirtiendo que se trata de un “fenómeno complejo influido por múltiples factores económicos, culturales, sociales”. Según la especialista, no basta con entender la violencia desde una perspectiva individual, sino que también es necesario analizar el contexto social y cultural en el que los jóvenes se desenvuelven.
Domínguez insistió en que es fundamental enseñar a los jóvenes a gestionar sus emociones de manera saludable, como la ira y la frustración, y evitar que la violencia se normalice en sus formas de resolver conflictos. “No podemos normalizar la violencia, no podemos normalizar resolver los conflictos a los golpes”, subrayó. Explicó, así, que enseñar habilidades de regulación emocional es esencial para prevenir tragedias y evitar que las familias terminen “angustiadas, conmocionadas” por incidentes violentos como el mencionado.
La psicóloga resaltó la importancia del diálogo en el hogar y cuestionó la presencia y apoyo de los adultos en la vida de los jóvenes. “¿Estamos enseñándoles a manejar la frustración, la ira, de manera saludable? ¿Conocemos realmente las amistades y los círculos sociales de nuestros hijos?”, se preguntó, invitando a las familias a reflexionar sobre su rol en la formación de sus hijos. Domínguez destacó la necesidad de crear “un espacio seguro para que los jóvenes se sientan escuchados”, lo cual facilita la expresión de sus emociones.
En otro orden, Domínguez, recomendó a los padres supervisar el uso de la tecnología y las redes sociales, además de establecer límites claros y brindar herramientas para la gestión del estrés. Al final, recordó el impacto del caso de Fernando Báez Sosa y su relevancia como llamada de atención para evitar futuras tragedias: “Esto no tiene que volver a pasar (hay que) buscar ayuda profesional si observamos que nuestros hijos tienen dificultades para controlar impulsos o muestran signos de comportamiento violento”, completó.