El plan consiste en levantar un "campamento" junto a la base de la Royal Air Force, bajo el modelo de Camp Bastion (Afganistán), para disuadir los ingresos irregulares.
Lo hizo en agosto pasado, cuando comenzó la intervención de la Unidad de Delitos Económicos Complejos que investiga la denuncia de más de 300 presuntas designaciones irregulares.