
El que está transcurriendo es el "Año de la Grandeza Argentina". Así lo ha declarado por decreto el Gobierno nacional en una decisión que tiene una afilada arista de voluntarismo o es un desafío a una sociedad que sigue acumulando fracasos.


Es habitual que el avance tecnológico vaya más rápido que los marcos sociales, legales y políticos en los que se desarrolla y a los que afecta.
Opinión21/09/2022 Pablo Borla
En ello, la legislación que reguló algunos aspectos que hacen a un uso masivo de internet como, por dar un ejemplo, el cyberbullying o acoso cibernético, ha puesto límites necesarios, pero, debemos reconocerlo, tardíos.
En esto ha incidido la línea fina que separa la regulación de lo que sería una censura al derecho de libre expresión y aún queda mucho por debatir, como la incitación a la violencia y el odio desde la cómoda situación de anonimato que permiten las redes sociales.
Internet, las Redes y el avance de la Inteligencia Artificial ponen en la palestra auténticos desafíos para el desarrollo pacífico y libre de los procesos electorales y la vigencia de derechos humanos fundamentales.
En su discurso de apertura en un encuentro al respecto en octubre de 2019, Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, dijo que la “revolución digital es un importante problema mundial de derechos humanos cuyos incuestionables beneficios no anulan sus inconfundibles riesgos”.
Riesgos que se magnifican, por supuesto, en los grupos que son más vulnerables por su género, etnia o minoría religiosa.
Dan Malinovich, especialista en Política Electoral del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo afirmó que, cada segundo, aproximadamente 30 personas comienzan a utilizar por primera vez redes sociales y alertó que “en el actual mundo digitalizado, la información se propaga rápidamente en función de su capacidad de llamar la atención, más que de su veracidad o precisión”.
La influencia de la tecnología puede afectar seriamente los procesos electorales si no se establece un acuerdo general que respete el contrato social que implican, ya que su falta dejará en manos de quienes tengan mayores posibilidades económicas la capacidad de influenciar a su favor a través de mensajes de odio, difusión de noticias falsas o difamantes o el tergiversar la realidad de los hechos a su conveniencia.
Ese acuerdo debe partir del diálogo plural y el encuentro de puntos en común por parte de las diferentes expresiones políticas del sistema democrático para evitar la tentación de legislar más hacia la censura que hacia la regulación. Y que allí se vean afectados los derechos de libertad de expresión o de acceso a la información.
Albertina Piterbag, Instructora Principal de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), advierte que “la Inteligencia Artificial tiene la capacidad de empoderar al periodismo independiente, las campañas políticas y los procesos electorales en general, pero también –voluntariamente o no-, afectar de manera negativa y socavar los procesos electorales”.
Hoy, la Inteligencia Artificial que maneja los algoritmos que definen nuestra interacción en las redes sociales sigue parámetros que bailan al ritmo de la conveniencia comercial y ya hubo una prueba de su capacidad de influencia en la elección presidencial que llevó a Donald Trump al triunfo en los Estados Unidos y a los estrados judiciales de ese país al CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, demandado por la Fiscalía de Washington por el caso 'Cambridge Analytica'.
El año pasado, la UNESCO elaboró un documento que llamó “Recomendación sobre la Ética de la Inteligencia Artificial” y expresa en su página web que “La IA ya está en nuestras vidas, dirigiendo nuestras elecciones, a menudo en formas que pueden ser perjudiciales. Hay algunos vacíos legislativos alrededor de la industria que deben ser tratados rápidamente. El primer paso es convenir exactamente qué valores deben ser consagrados, y qué normas deben ser aplicadas. Existen muchos marcos y directrices, pero se aplican de manera desigual, y ninguno es realmente mundial. La IA es mundial, por lo que necesitamos un instrumento mundial para regularla”.
Mientras tanto, en Argentina, un nuevo proceso electoral se acerca y si bien nadie niega que los discursos de odio han influido no sólo en profundizar la grieta nacional, sino en incentivar un posible magnicidio, los principales líderes políticos sólo han manifestado tibiamente la necesidad de diálogo y de bajar el tono de las agresiones.
Diputados del Frente de Todos presentaron propuestas para "garantizar una comunicación democrática" y desde allí, pensar la comunicación "como un derecho y no como un negocio". En ello, aseguran que no se busca “legislar sobre los discursos de odio” sino lograr limitarlos, pero, creen que “es una discusión que tiene que pasar por otro canal, que no tiene que ver con generar una regulación”.
Siendo un fenómeno mundial, como señaló Bachelet, bien harían en consultar los diferentes modelos de legislación propuestos por países que están a la vanguardia legislativa en el tema.

El que está transcurriendo es el "Año de la Grandeza Argentina". Así lo ha declarado por decreto el Gobierno nacional en una decisión que tiene una afilada arista de voluntarismo o es un desafío a una sociedad que sigue acumulando fracasos.

Es imposible ocultar una verdad obvia; de allí que la sabiduría popular asegura que no se puede tapar el sol con un dedo. El gobierno de la Provincia ya no puede ocultar severas dificultades financieras que están en el origen de crecientes problemas de gestión.

Dentro de poco vamos a tener leyes de países razonables. Es un anuncio que realizó el presidente Javier Milei y que, en realidad, se asumió como promesa porque se formuló en una virtual campaña electoral. En tanto se van acumulando los Decretos de Necesidad y Urgencia sin que el Congreso los trate conforme exige la naturaleza excepcional de estas medidas.

La última semana de enero está confirmando que la temporada turística en la provincia no colma las expectativas de los sectores vinculados a una actividad que los salteños aprecian por el impacto que tiene en una economía débil. Los datos referidos a la primera quincena no son positivos y las proyecciones tampoco lo son.

A días que se inicie el período extraordinario de sesiones, que se extenderá durante febrero en el Congreso, legisladores nacionales han requerido la presencia del canciller para que de explicaciones respecto de la incorporación de la República Argentina como miembro fundador del Consejo de Paz, creado por el presidente Donald Trump. Es una de las 20 naciones que aceptó sumarse a la polémica iniciativa.

A medida que se acerca febrero, se intensifican las negociaciones en el ámbito parlamentario. Desde la oposición se han cuestionado las limitaciones de la agenda de temas a tratar en extraordinarias mientras el oficialismo intenta resguardar las principales iniciativas que debe analizar el Congreso.

Expertos de la ONU advirtieron que la decisión de poner fin al financiamiento de la asistencia jurídica de los menores no acompañados involucrados en procesos migratorios implica una “grave violación” de los derechos de los niños.
La Justicia analiza el reclamo del gigante del ecommerce argentino en medio del fuerte crecimiento de importaciones vía courier

El presidente del Ente Mixto de Turismo de Entre Ríos destacó la diversidad natural, cultural e histórica de la provincia y aseguró que el objetivo es sostener el turismo durante los doce meses, más allá del verano.

La directora provincial de Desarrollo Turístico señaló en Aries que la provincia tuvo un buen arranque de temporada y confía en un repunte durante la segunda quincena de enero, impulsado por los grandes festivales y la diversidad de paisajes.

La exministra de Seguridad , Sabina Frederic, cuestionó el proyecto que impulsa el Gobierno nacional y sostuvo que el debate busca desviar la atención de problemas estructurales.