Los nuevos billetes y la perspectiva de género

Opinion 09 de junio de 2022 Por Natalia Buira
Analizaremos el desmadre que provocó en Salta la salida de los nuevos billetes argentinos, en especial el de 200 pesos donde se puede ver a Martín Miguel de Güemes junto a Juana Azurduy, y el de 500 pesos donde aparece Manuel Belgrano junto a la madre de la Patria: María Remedios del Valle.
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Analizaremos estas desmesuras con las gafas moradas, algo que les cuesta tanto entender a los señores por estas latitudes, que no es otra cosa que examinar los acontecimientos con una perspectiva de género.

Primero fue que el periodista Etchecopar el cual contó - refiriéndose a los billetes en los que aparece don Martín Miguel de Güemes- una versión sobre la causa de su muerte que todo salteño alguna vez escuchó y esto valió que los senadores salteños tan poco dados a ejercitar su función de defender el interés de los departamentos por los cuales fueron elegidos- ya que si lo hicieran no existiría esa irritante y vergonzosa grieta entre los habitantes de la ciudad metrópoli de Salta y las ciudades y pueblos del interior que adolecen de todos los derechos humanos fundamentales: derecho a la salud física y mental, derecho al agua, derecho a la vivienda, derecho al trabajo digno no precarizado, derecho a la educación- sacaran por unanimidad una resolución de repudio absoluto al periodista por sus dichos. Faltó muy poco para que mandaran a sus padrinos a retar en duelo- si este estuviera permitido- a este periodista. 

La corporación política masculina de Salta parece que no puede permitir “tamaña” afrenta al héroe gaucho pero en cambio ha permanecido muda, impasible e indiferente frente a lo escrito –también a propósito de los nuevos billetes- por el ex secretario de cultura y ex director de la Biblioteca Provincial durante el gobierno de Juan Manuel Urtubey sobre María Remedios del Valle,  a quien luego de ningunear, expresó que su figura no merece estar en los billetes junto a Manuel Belgrano, dando una muy larga lista de todos los que sí  merecerían estar en su lugar.

El senado entero permaneció mudo, inmutable. Así se comportan son los varones patriarcales, sólo defienden a los hombres, nunca a las mujeres sea que estas estén vivas y mucho menos aún si están muertas.

Hablemos ahora de María Remedios del Valle, a quien le dieron el título de “Madre de la Patria” los propios soldados del ejército comandado por Manuel Belgrano. Que haya sido silenciada de la historia, no quiere decir que no haya existido, sino justamente que fue silenciada de la historia por su triple condición de mujer, de mujer afroamericana y de mujer pobre. Hay un sector de historiadores que no podrán reconocer nunca en una mujer, pobre y negra o mestiza a la Madre de la Patria así lo manifiesta el historiador Norberto Galasso y porque también se les dificulta reconocer la esclavización en el Río de la Plata. Y esto se llama discriminación por género y por raza y sin embargo ningún senador provincial alzó su voz, ninguno de ellos intimó a que se retracte el ex secretario de cultura, ninguno de ellos hizo presentación en el Inadi, ninguno de ellos salió en su defensa; en defensa de la Madre de la Patria frente a tamaño ninguneo.

 

María Remedios del Valle, fue compañera de acción militar de Manuel Belgrano en el Ejército del Norte, fue Belgrano quien precisamente la validó con el título de “capitana” del ejército, poniéndola dentro del rango del ejército. Había participado de las invasiones inglesas. Perdió a su esposo y a sus dos hijos en el campo de batalla, en la batalla de Tucumán. Fue correo siendo su misión muy riesgosa y peligrosa. Tuvo en su cuerpo las graves heridas de bala y sable que le dejó la guerra.  

Esta mujer singular tuvo una pensión tardía por parte del naciente estado argentino con Juan Manuel de Rosas por 1846 consistiendo en una pensión mínima en sus últimos años.  
Fue el general Viamonte quien la encuentra mendigando en las inmediaciones de la actual plaza de Mayo por entonces plaza de la Victoria, la reconoce, le dice “usted es la Capitana”. Ahí comienza el derrotero administrativo de Viamonte para lograr una pensión, recién conseguida por Rosas. Tenemos padre de la Patria por San Martín gracias al sargento Cabral, un negro, pero no se decía ni en las escuelas se enseñaba que Cabral era negro. Cuanto reconocimiento la Patria les negó a los afroamericanos porque reconocer su enorme contribución a la Patria es empoderarlos y es lo que no quiere la historia oficial.

Susana Angles, profesora de historia, manifiesta que Tomás de Anchorena en esta lucha administrativa  de reconocimiento a través de una pensión para que esta mujer, María Remedios, muriera dignamente ya que vivía en una plaza, dijo “Efectivamente, esta es una mujer singular. Yo me hallaba de secretario del General Belgrano cuando esta mujer estaba en el ejército, y no había acción en la que ella pudiera tomar parte, que no la tomase, y en unos términos que podía ponerse en competencia con el soldado más valiente… era la admiración del General, de los oficiales y de todos cuantos acompañaban al ejército. Tenía una virtud a toda prueba y presentaré un hecho que lo manifiesta: el General Belgrano, creo que ha sido el general más riguroso, no permitió que siguiese ninguna mujer al ejército, la única fue ella”.

La construcción de la patria es una construcción colectiva y el revisionismo histórico así lo demuestra por lo cual se equivocan quienes dicen que Belgrano debía estar solo en el billete de 500 pesos, como sostienen debía también tener un billete para él solo el general Martín Miguel de Güemes.

Felipe Pigna hace un rescate de mujeres de la historia en dos libros “Mujeres tenían que ser” y “Mujeres insolentes de la Historia” de editorial Emecé en la cual habla especialmente de María Remedios del Valle, la Madre de la Patria.

Cuántas mujeres así hay invisibilizadas, de ellas habla Inés Brandán Valy en su libro “Las Invisibles” que rescata a Juana Gabriela Moro, Gertrudis Medeiros, Magdalena Güemes, Juana Manuela Torino, María Petrona Arias, La Parda: María Remedios del Valle, Martina Silva, Andrea Zenarruza y otras. También quien fuera Defensora Oficial Penal y escritora la Dra. Ana Gloria Moya (f) quien escribió el libro “María Kumbá”, una novela histórica donde la protagonista es la madre de la patria Argentina, María Remedios del Valle, mulata guerrera de la independencia ignorada y negada por la Historia. Esta novela fue publicada en otras oportunidades con el nombre  “Cielo de tambores” con el que recibió el Premio sor Juana Inés de la Cruz en el año 2002.

“Ningún argentino debería olvidar que su Patria tiene una madre negra, que sus ancestros negaron y escondieron por podre, por mujer pero sobre todo por negra, hasta convertirla en una harapienta celosamente olvidada. El pasado nos presenta su espectro y si no se quiere dejarlo pasar por la puerta de adelante, entrará por la de atrás y asestará un golpe doblemente doloroso sobre los que marchan despreocupados confiados en un discurso blanqueado como sepulcro a fuerza de mentiras”, estas palabras corresponden a Norberto Galasso.

 

 

 

 

 

 

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