Merkel pelea por restricciones unitarias en toda Alemania

El Mundo 28 de octubre de 2020
Hace ya diez días que los presidentes de los Bundesländer plantaron cara a Merkel y no permitieron las restricciones preventivas que proponía la canciller alemana, que terminó dando un ultimátum: o las infecciones disminuyen en las próximas dos semanas o siguen adelante con los cierres.
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Las infecciones no han hecho más que aumentar, 11.409 en las últimas 24 horas, y se ha sobrepasado la cifra de 10.000 muertos, un dato que ha terminado de doblegar la posición de algunas regiones. En la vídeoconferencia que mantendrán a las 13:00 Merkel y los presidentes regionales, se valorará un proyecto de nuevas restricciones que no contiene la palabra «cierre», pero con severas medadas que afectarán a restaurantes, cines y ocio en general. Aunque todo apunta a que habrá resistencia, y esta vez resistencia organizada. Antes de las 13:00, los presidentes de los Bundesländer se reunirán en un circuito privado, sin Merkel, para votar una posición cerrada que presentarán después a la canciller.

Si Merkel se sale con la suya, las medidas deberían aplicarse en todo el territorio nacional a partir del 4 de noviembre y estarían limitadas temporalmente hasta finales de ese mismo mes. Su objetivo es reducir tanto el número de contagios que «no sean necesarias restricciones de gran alcance en cuanto a contactos personales y actividad económica» durante la temporada navideña. Los expertos que asesoran al gobierno alemán cuentan con 20.000 nuevas infecciones diarias a finales de esta semana y consideran necesarias las restricciones que la Cancillería propone: solo se debe permitir pasar tiempo en público con miembros de su propio hogar y de un núcleo familiar más. Las infracciones serían sancionadas. Las visitas a familiares también serían desaconsejan expresamente si están asociadas con viajes: «Se pide a los ciudadanos que por lo general se abstengan de viajes y visitas privadas, incluso de familiares. Esto también se aplica a nivel nacional y para excursiones de un día fuera de la región», dice el borrador del documento del Gobierno alemán. Este punto afectaría gravemente al sector hotelero, porque solo podrían permitirse las pernoctaciones «necesarias y expresamente no turísticas».

El documento recoge también que teatros, óperas y salas de conciertos permanecerán cerrados. Salones, cines y parques de atracciones también. Los gimnasios, las instalaciones deportivas, las piscinas y los burdeles deberían quedar cerrados y todos los eventos de entretenimiento deben estar prohibidos. Esta exigencia coincide con la manifestación que el sector el espectáculo ha convocado hoy en Berlín para pedir ayudas en esta situación de bloqueo para su negocio.

En el caso educativo

Además, todos los restaurantes, bares y pubs deberían permanecer cerrados excepto para la entrega y recogida de alimentos, que podría ser permitida. Las empresas del sector del cuidado corporal, como los estudios de cosmética, las prácticas de masajes y los estudios de tatuajes, deben cerrar. Las fisioterapias todavía son posibles. Los salones de peluquería deben permanecer abiertos según los requisitos de higiene existentes. Las tiendas podrían permanecer abiertas sujetas, a requisitos de higiene y con no más de un cliente por cada 25 metros cuadrados de área de ventas. Y todo esto a cambio de un compromiso del gobierno federal para ayudar financieramente a las empresas e instituciones afectadas por los cierres para compensarlas por las pérdidas financieras. El concepto exacto será presentado en la reunión. Al igual que en marzo, el gobierno pedirá a los empleadores que permitan a sus empleados trabajar desde casa «siempre que sea posible».

El documento no toca colegios ni guarderías. El sistema educativo alemán, que se está reincorporando esta semana tras los quince días de vacaciones de otoño, sigue en general sin exigir mascarilla a los alumnos de primaria y en algunos centros hasta la décima clase y con el mismo protocolo que a inicio del curso, que incluye mantener las ventanas abiertas buena parte del tiempo lectivo. Esta condición se hace más difícil de cumplir con la llegada del frío y, aunque la expansión de contagios en los colegios parece mantenerse bajo control, todos tienen listo el protocolo para pasar a modo presencial de un día para otro, con las clases divididas en grupos más pequeños que asistirían por turnos solamente a las asignaturas principales, el resto a través de Internet. Los alumnos ya saben incluso en qué horario le toca a cada uno y los padres pueden ir organizando con tiempo la situación laboral.

Los presidentes regionales que se niegan a establecer un concepto a nivel nacional se escudan en el federalismo alemán. El primer ministro de Turingia, Bodo Ramelow, ha declarado que los gobiernos regionales no pueden convertirse en «organismos subordinados de la cancillería y que las medidas que se tomen deben ser discutidas en los Parlamentos de los Länder». El presidente regional de Baviera, Markus Söder, ha dicho por su parte que «yo soy más federalismo que cualquiera pero hasta el federalismo tiene un límite en una situación de pandemia como esta».

ABC Mundo

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