Empresarios rechazaron la ley de teletrabajo

El Pais 31 de julio de 2020
La ley aprobada en el Senado recibió múltiples rechazos por parte de entidades empresariales y aspiran a que la reglamentación de la norma pueda subsanar algunos de los defectos que, aseguran, contiene su articulado.
TJLNA7P4RRFMHCRNDFGECZWU2M

Pese a las criticas del sector empresarial, el Senado convirtió en ley la normativa que regula el teletrabajo, en momentos en que la modalidad está en expansión como consecuencia del aislamiento social y obligatorio que rige en el país por la pandemia de coronavirus.

En ese contexto, empresarios de diversos sectores consultados por Infobae cuestionaron la sanción de la norma por considerar que desalienta la contratación de empleados ante la arbitrariedad de algunos puntos de la ley como la reversibilidad, que permite que el consentimiento prestado por la persona que trabaja en una posición presencial para pasar a la modalidad de teletrabajo podrá ser revocado por la misma en cualquier momento de la relación.

Para Luis Galeazzi, director ejecutivo de Argencon, la entidad que nuclea a empresas de la economía del conocimiento, se trata de una ley negativa. “Es una pena que teniendo la posibilidad de votar una ley moderna para atraer trabajo, se haya votado una norma que no genera competitividad ni generación de empleo”, afirmó.

“El teletrabajo no tiene conflictividad hoy en Argentina. Tenemos una experiencia de practica de teletrabajo de más de 10 años. La cuarentena impuso una modalidad claustrofóbica que no es lo que hemos vivido siempre. Las empresas vienen aplicando positivamente el teletrabajo”, agregó.

En ese sentido, Galeazzi sostuvo que es un contrasentido pensar que hay que proteger al trabajador de algo que quiere hacer, como es el teletrabajo. “Puede haber situaciones de abuso que tengan que limitarse pero esas son las excepciones. Creo que esta ley está mal inspirada lamentablemente”, remarcó.

A su turno, Miguel Blanco, coordinador del Foro de Convergencia Empresarial y Director de Swiss Medical consideró que la ley tiene incongruencias y falta de razonabilidad. “Creo que es una ley muy mala. Lo que logra es dasalentar el teletrabajo. Hay puntos incomprensibles e inaplicables como la reversibilidad de un día para el otro sin aviso previo”, afirmó.

En otro orden, se refirió al artículo vinculado al derecho a la desconexión digital que afirma que el teletrabajador tendrá derecho a no ser contactada y a desconectarse de los dispositivos digitales y tecnologías de la información y comunicación, fuera de su jornada laboral. En ese punto, manifestó que “el solo hecho de que llegue un mail fuera del horario laboral da derecho a un juicio y a una sanción”.

“Hay muchos ítems que tienen que ver con el aumento de la litigiosidad. Los legisladores han comprendido estas cuestiones pero después votaron la ley. Tenían la posibilidad de consensuar una buena norma y no lo hicieron. Vamos a tratar de trabajar para que se morigeren estas cosas en la reglamentación”, sostuvo.

Blanco aseguró que en un momento donde se han perdido empleos, tampoco se van a generar debido a esta ley. “Lamentablemente es una oportunidad perdida. La mesa de diálogo que planteó el Gobierno entre trabajadores, empresarios y el Gobierno no ha funcionado en este caso”, indicó.

A través de un comunicado, la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) señaló que algunos aspectos de la ley sancionada resultan “contrarios al desarrollo” del teletrabajo y consideró un error “la regulación de cuestiones del futuro con conceptos del pasado”.

“El hecho de que el empleado puede disponer en cualquier momento el regreso a las tareas presenciales –caso contrario, puede considerarse despedido– obliga al empleador a contar con instalaciones ociosas –disponibles en caso de que el trabajador quiera ejercer esa opción– lo que encarece sensiblemente los costos del teletrabajo. Las jornadas de trabajo con horarios rígidos, en tanto, no permiten adaptarse a los diversos husos horarios de los países de destino de las exportaciones de servicios”, apuntó la CAC.

En tanto, el dirigente de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Urtubey, manifestó que “no puede haber un régimen distinto a lo que está establecido en la Ley de Contrato de Trabajo”.

“Es clave abordar las características especiales desde la negociación colectiva. En el capítulo de reversión tiene que primar lo que es la voluntad de las partes, es decir los acuerdos. También se tienen que respetar las horas. No se puede desnaturalizar el trabajo con las tareas de cuidado de personas”, analizó. Y agregó que lo ideal es que estas normas ayuden a generar nuevas contrataciones, nuevos puestos de trabajo.

“Las empresas, en su mayoría pymes, y los trabajadores, ambos tan dañados por esta pandemia, se encuentran con el absurdo de una ley que frena el desarrollo de una modalidad ventajosa para ambos. Si querés resultados distintos, no hagas siempre lo mismo, dice una frase popular. Argentina, otra vez, se encuentra con una ley que castiga tanto a las empresas y la creación de fuentes de trabajo, como también desconoce la propia voluntad de los trabajadores que cínicamente expresa querer defender”, señaló sobre el particular Facundo Belocopitt, director de Swiss Medical Group, en una reciente columna en Infobae.

Adrián Gilabert, autor del libro El trabajo ha muerto y especialista en crisis empresaria dijo a Infobae que la La ley de Teletrabajo no promueve el empleo ni la innovación.

“El concepto de teletrabajo diría que es del siglo pasado. Lo que estamos haciendo hoy tiene más que ver con trabajar con las herramientas de la época. Desde el punto de vista del espíritu de la ley se está normando con el espíritu del siglo pasado y no se piensa en el modelo que queremos para el futuro”, remarcó.

“Hoy el costo de alquilar oficinas puede ser reasignado a salarios para pagar los mejores talentos. En el país vamos al revés de esto”, afirmó. Con respecto a la reversibilidad dijo que “mantener una ofician en el centro de la ciudad por si un empleado te pide volver a trabajar de forma presencial se vuelve antieconómico”.

“No había apuro para sancionar esta ley. Podría haber habido un debate más extenso en el que participen especialistas en tecnología, en recursos humanos, y otros sectores”, concluyó.

Cabe destacar que la ley entrará en vigor pasados los 90 días contados desde la finalización del aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO), para darle un margen de tiempo a los empleadores a adecuarse a las mayores exigencias que demandará el nuevo marco normativo.

Este período de adaptación hasta que entre en vigencia la ley fue una de las razones por las que los senadores de la oposición votaron en contra tras la negativa del oficialismo a hacerle cambios.

Infobae

Te puede interesar