Incentivo

Opinion 09 de enero de 2020
La recuperación de la paritaria nacional y la revitalización del Fondo Nacional de Incentivo despiertan expectativas entre los docentes, el primer sector laboral público que negocia sus salarios cada año. Por estas horas ha quedado ratificada por el propio Ministro de Educación de la Nación la convocatoria para mediados de este mes de la reunión para definir el sueldo básico que debe percibir un maestro en cualquier punto del país.
paritaria

La mesa se tenderá con la participación de autoridades provinciales y las organizaciones gremiales representativas y, según Nicolás Trotta, no solo se tratará el tema salarial sino otros aspectos de la educación, como lo es el principio de equidad e, incluso, la educación sexual. Este marco de discusión estaba desactivado desde 2017 y fue el primer paso hacia la pérdida de otros mecanismos que la lucha docente, que siempre es la más dura porque impacta en niños y jóvenes, había logrado.

La cercanía del inicio del período lectivo ya estaba movilizando a la tropa gremial del sector, que insinuó exigencias a un gobierno que no terminó de ocupar todos los despachos. Demasiadas promesas bajaron al electorado a través de sus referentes, para dar la batalla final contra el gobierno de Mauricio Macri, como para dejar la tarea a mitad de camino.

Por ello es que dirigentes radicalizados como Roberto Baradel y  Hugo Yasky, con llegada directa al actual gobierno, ya comunicaron sus inquietudes a la Jefatura de Gabinete. En principio, fue su titular el que les adelantó la posibilidad de replicar para los docentes el mismo esquema impuesto para los trabajadores del sector privado, a cuenta de lo que se obtenga en las paritarias.

Pero la cuestión de fondo es la recuperación de un propósito de no afectar el financiamiento de la educación, para asegurar salarios dignos para los docentes. Es cierto que la discusión del presupuesto es la oportunidad para determinar cómo se distribuyen los recursos pero los trabajadores deben tener asegurados los mecanismos que contemplen sus ingresos como parte de una política de desarrollo del sector.

El Fondo Nacional de Incentivo Docente era el principal aporte nacional al salario de un docente provincial y repartía una suma igual a todos los maestros del país, sin importar su nivel salarial. Fue creado en 1998, a través de la Ley 25.053 que estableció su financiamiento con un impuesto anual de emergencia, que debía aplicarse por cinco años, sobre automotores y otros vehículos–como motos y embarcaciones- de alta gama. Esa imposición fue derogada dos años después y reemplazada por ingresos provenientes de Rentas Generales; luego se estableció un método de actualización para no desfinanciar el fondo. También se modificó la modalidad de pago, convirtiendo al incentivo en un elemento equiparador de ingresos salariales de los docentes. 

La posibilidad que el FONID se revitalice, le da fuerza también a la intención de negociar el sueldo básico. Fue un Decreto de Necesidad y Urgencia del gobierno de Cambiemos el que llevó a abandonar primero la paritaria y luego el incentivo, arrastrados por un proceso inflacionario, que no estaba dejando nada en pie. CTERA, el principal gremio docente del país, denunció por entonces la actitud del Gobierno Nacional pero también la complicidad de los gobernadores del peronismo, exigidos a equilibrar sus cuentas.

La nueva gestión está obligada a volver a transitar caminos conocidos y efectivos.

Salta, 09 de enero de 2020

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