Acuerdo

Opinion 29 de octubre de 2019
La Cámara de Diputados evidenciará hoy los cambios que los procesos electorales están generando en la política provincial. El cuerpo retomará sus actividades luego del paréntesis impuesto la semana pasada por las elecciones nacionales del domingo último.
diputados

La primera novedad es un impostergable realineamiento de los distintos grupos políticos con representación parlamentaria. En principio y ante una inminente reforma del cuerpo que se dispondrá en los comicios del 10 de noviembre, se integrará un interbloque que coordine la acción de varios de ellos que forman parte del frente electoral con el que el peronismo participará en las próximas generales.

Esta Cámara renovará por mitad sus 60 miembros, que conforman 15 bloques. Los mayoritarios son el Justicialista, que se integra con 24 diputados y pone en juego 16 bancas en la próxima elección y la bancada Frente para la Victoria, de once miembros, cinco de los cuales tienen mandato hasta el próximo mes. Junto al Bloque 17 de Octubre, de dos miembros con mandato hasta el 2021 y los monobloques Memoria y Movilización y Todos por Cerrillos son los que van a conformar el interbloque con la intención de fortalecerse con la renovación legislativa y dominar las grandes decisiones que se deben adoptar, especialmente en la designación de las autoridades del cuerpo y la integración de las comisiones. 

Las otras bancadas, que pueden ampliar su composición en los próximos comicios, representan al saencismo, al radicalismo, al olmedismo y al PRO. El  Bloque Renovador de Salta, actualmente de tres miembros, tiene una banca que pone en juego y puede salvarla a manos de la actual presidenta de ese partido, cuya gestión lo ha llevado a alcanzar su mínima expresión desde que en 1983 irrumpiera en la vida política salteña.

De la que en 2013 se convirtiera en una prometedora bancada, no queda casi nada. Representa a la izquierda  y es la que conformaban representantes del Partido Obrero. Por dos años hay una banca asegurada y las recientes primarias provinciales han mostrado que no hay demasiado interés ciudadano en que esa representación crezca.

Además de este reordenamiento interno, la Cámara de Diputados se apresta vivir otra circunstancia de la que ya se están ocupando –no sin preocupación- los referentes de los distintos sectores políticos. Es el cambio de conducción del cuerpo que operará a fines de noviembre, cuando se efectivice la renovación legislativa. 

Su actual titular ya anunció su propósito de bajar del estrado, que ocupa desde  el 27 de marzo de 2003 por voluntad de sus  pares. Manuel Santiago Godoy, con mandato hasta 2021, ha señalado que quiere ocupar su banca frente a la posibilidad cierta que el Ejecutivo Provincial sea ocupado por el actual intendente capitalino. Como cortesía política dejará que el gobernador electo –cualquiera sea éste- tenga libertad de acción para negociar un conductor que sea de su palo pero a la vez, y ante la eventualidad de ejercer un rol opositor, quiere realizarlos desde el debate en el recinto.

El tiempo político que viene se sospecha como muy duro y hay indicios que, más allá que algún sector tenga un triunfo contundente en las urnas el domingo 10 de noviembre, se necesitará del concurso de todos para resolver a través de un acuerdo las problemáticas que demanden la intervención de los poderes del Estado.

Salta, 29 de octubre de 2019

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