
Equilibrio

Son los gobernadores los que están trabajando intensamente para que el Congreso que resulte de esta renovación proteja los intereses de las provincias, seriamente afectados por el modelo de gestión centralista . No ha sido construído por La Libertad Avanza, pero su discrecionalidad y sus excesos se han profundizado en la presidencia de Javier Milei.
En estos últimos años se vieron obligados a apoyar o rechazar medidas, equilibrando la disparidad de fuerzas que el oficialismo nacional tiene en el Parlamento. Es una lucha permanente porque los ejes vertebrales de la administración libertaria no se negocian y se sostienen, en algunos casos, a costa de recursos federales.
Más allá de los resultados de los comicios del domingo 26, el Presidente de la Nación ha expuesto hacia el fin de la semana pasada su plan Argentina Grande Otra Vez, que promueve una reforma laboral y otra tributaria. Ese propósito demanda un Congreso que las apruebe y sin cambios, para que resulte afín a los objetivos que persiguen los libertarios; el mejor resultado de las elecciones no le va a dar la mayoría propia que necesita.
Todo indica que se repetirá el proceso de negociaciones que permitió la sanción de la ley de bases. Se puede convenir que se trata de una situación virtuosa en la democracia en tanto haya paridad de fuerzas y, fundamentalmente, la voluntad política de acordar y no someter. Por lo menos hasta aquí, no ha sido el caso.
Ello ha llevado a que los gobernadores busquen puentes que les permitan un vínculo conducente, sin que ninguno pueda mostrar resultados plenamente efectivos. Los mayores esfuerzos se centraron en acuerdos individuales sobre cuestiones puntuales, con un costo alto para cada provincia acuerdista. Salta es una de ellas y así lo ha reconocido el propio gobernador Gustavo Sáenz, al plantear su confrontación y salir a militar la propuesta electoral que lidera sin ser candidato.
A 15 días que las urnas acomoden algunas cargas, el mandatario provincial ha comenzado a desandar algunos pasos y sin poder exhibir resultados ha contribuido al desarme del acuerdo unánime que con sus pares habían alcanzado para sostener dos proyectos de ley para limitar el manejo de fondos coparticipables por parte del gobierno central. Las iniciativas tuvieron acompañamiento en el Congreso pero la deserción de algunos gobernadores las está conduciendo a una zona gris de negociaciones con el Ejecutivo nacional.
Solo un sector todavía tiene una identidad multipartidaria, que le permite confrontar o acordar, según la materia y la urgencia. Son los gobernadores del área central del país, a los que se sumaron provincias patagónicas y del norte, como Corrientes y Jujuy. Tiene un formato electoral a través de la alianza Provincias Unidas, que apunta a seguir creciendo luego de los comicios. Será otra oportunidad para el gobernador salteño, cuya predisposición al diálogo anima a los miembros de esta liga a convocarlo para construir una expresión del trabajo, la producción y el federalismo.
Todo indica que la importancia de estas elecciones de medio tiempo es la de poner un punto de inflexión, para armonizar una puja política inviable.
Salta, 13 de octubre de 2025






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